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Instrumentos modernos de comunicación dentro de lo...

Instrumentos modernos de comunicación dentro de los pueblos indígenas

La comunicación indígena, parece indicarnos que se ajusta al tiempo y espacio de cada región. Actualmente muchos son los actores en la exploración de los nuevos y modernos elementos de comunicación audiovisual que van desde iniciativas personales hasta colectivas. Estos últimos, son los componentes fundamentales para que hoy hayan alcanzado un lugar importante en el corazón de los pueblos a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe. Una red de comunicadores indígenas como la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI), son un indicador de que hay un interés notable por hacer una comunicación distinta desde los pueblos, donde ahora son protagonistas directos que les permita alcanzar su propio desarrollo.

Los primeros tiempos y formas de comunicación indígena

Para comprender el funcionamiento de los métodos y formas de comunicación de los pueblos indígenas en general, es necesario remitirnos a las bases y orígenes de cada pueblo.

En este capítulo nos acercaremos detenidamente a los procesos y evolución de la comunicación de los pueblos Tseltales y Choles de la selva lacandona, en el estado de Chiapas, México. Las formas de comunicarse de sus antepasados, aparecen pintadas en las escenografías de los filmes de los años 50s. El uso de ramas, marcas o rocas se utilizaban para indicar que alguien pasaba por algún punto de la vereda. Este sistema aún se sigue utilizando hoy día.

También están los mecanismos como montarse en la colina y hacer soplar con mucha fuerza una enorme concha de caracol. Para el mismo efecto a falta de estos instrumentos los indígenas se ingeniaron formando con ambas palmas de la mano una cavidad para producir el mismo sonido necesario para comunicarse.

Con la presencia de los primeros asentamientos urbanos en las inmediaciones de la selva lacandona, los aborígenes comenzaron a adquirir productos cada vez más complejos, como los aparatos receptores de señales de onda corta y larga que permitiría pronto mejorar sus actuales formas de comunicación, pero que a la postre llevaría al cambio drástico e irreparable de usos y modos que acabarían con las estructuras propias de las comunidades indígenas.

A la par con este medio sonoro, también se fue incorporando el gusto por las imágenes y que junto con las ‘Imágenes en movimiento [1]’, harían el trío empedernido en la comunicación de los pueblos.

De este modo comienzan a aparecer las primeras imágenes personales, familiares e incluso rituales, considerando que solo se dan en espacios muy restringidos por su grado de solemnidad.
Sin duda alguna, esta sería el referente de un nuevo y moderno estilo de comunicación de los pueblos que los llevó a descubrir que son sujetos de historia con derechos que la constitución del país, así como tratados internacionales, – como la OIT [2] -, los ampara y protege.

Jóvenes entusiastas son los que se acercaron a la innovación y se apropiaron pronto de esta nueva forma de comunicar que las llevaron a explorar y navegar a otras dimensiones.

La era de las telecomunicaciones en las comunidades indígenas

El papel protagónico fue para un grupo de indígenas que se alzaron en armas contra el estado mexicano, sumidos en la oligarquía y gobernados por un puñado de hombres que fantaseaban con vivir en un país del primer mundo fue lo que provocó un gran revuelo en la comunicación propia.

El grupo armado denominado EZLN [3], integrado en su mayoría por los pueblos indígenas, Tseltales, Choles, Tsotsiles y Tojolabales, ellos demandaban en parte el derecho a la información, pero también el acceso y uso del espectroradioeléctrico, puesto que en México la concentran el duopolio televisivo, Televisa y Tv Azteca. De las 468 estaciones de televisión abierta, 256 pertenecen a grupo Televisa y 180 a Tv azteca; es decir, entre estos dos consorcios concentran el 93% de todas las estaciones de televisión abierta del país.

El estado mexicano ideó una estrategia de radiodifusoras ‘indígenas’ que terminaría en discurso, en la práctica las cosas no eran nada cercano a lo que pudiera ser realmente una emisora radiofónica operada y manejada por los propios indígenas. En el apartado, ‘Las políticas de comunicación del estado para con los pueblos indígenas’, ampliaremos los mecanismos de operatividad de las descritas radiodifusoras indígenas.

La televisión, al igual que la radio y los diversos medios existentes, emitían contenidos ajustados a los intereses del estado, o peor aún, la fuerte presencia de estereotipos que denigra a los pueblos son los que llegan a través de estas frecuencias. En ese sentido, era necesario buscar un mecanismo para encontrar un medio alterno que ayude a entender la realidad de los pueblos y que les permita visibilizar lo que los medios existentes las opacaban.

Además de estos medios, que en sí solo proporcionan información, los teléfonos satelitales por su parte llegaron en cierto modo a modernizar la comunicación indígena.
En muchos casos nos damos cuenta de que las comunidades se van integrando a los tiempos y espacios que les va exigiendo las grandes innovaciones.

Las políticas de comunicación del estado con los pueblos indígenas

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), encargada de la regulación del uso del espectroradioeléctrico en el país, hacen que tramitar una licencia para una concesión sea una labor tortuosa; peor aún en estos tiempos donde el uso de dicha frecuencia se ha vuelto un mecanismo de control y poder. Los que cuentan con licencias son las grandes corporaciones de las telecomunicaciones que han pactado con el sistema existente para gobernar el país. Un ejemplo muy claro de ello es el caso del actual Presidente de la República de México, Enrique Peña Nieto, que a partir de la exorbitante campaña mediática a su imagen por el duopolio televisivo -Televisa y Tv Azteca-, le otorgaron el triunfo desde las campañas electorales. El encabezado de una revista de circulación nacional la cita así un día después de las elecciones presidenciales: «La jornada electoral del domingo 1 de Julio, en lo que respecta a la Presidencia de la República, fue el final casi perfecto del guión que se escribió, en una mezcla de reality show y telenovela, para montar el regreso del PRI al poder, ya no como pretendido ‘representante’ de las masas obreras y campesinas de antes sino de las dos grandes televisoras que imponen sus condiciones en este país y de sus beneficiarios» [4].

Estas dos cadenas televisivas, deshacen a su antojo las leyes de comunicación según sus intereses. Los pueblos indígenas por su parte, no tienen ni la mínima oportunidad de adquirir una concesión a su servicio, en ese sentido la exigencia de practicar una comunicación equilibrada, donde todos tengan las mismas oportunidades de comunicar y comunicarse. Ser parte y tener voz en estos grandes medios de comunicación no es un capricho individual ni colectivo, es un derecho que consagra las leyes del país, así lo refiere el artículo 6 párrafo 2 y 3 de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos: «Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión«.

«El estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Para tales efectos, el estado establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de dichos servicios» [5].

Además, la declaración de los derechos de los pueblos indígenas de las Naciones Unidas cita en su artículo 16, párrafos 1 y 2:

1. Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer sus propios medios de información en sus propios idiomas y a acceder a todos los demás medios de información no indígenas sin discriminación alguna.

2. Los estados adoptarán medidas eficaces para asegurar que los medios de información públicos reflejen debidamente la diversidad cultural indígena. Los estados, sin perjuicio de la obligación de asegurar plenamente la libertad de expresión, deberán alentar a los medios de comunicación privados a reflejar debidamente la diversidad cultural indígena [6].

De manera ventajosa y tramposa el estado mexicano instruye la instalación de radios Indígenas haciendo cumplir los tratados internacionales y beneficiándose al mismo tiempo de ellas. Desde un centro de operaciones los contenidos pasan por los llamados filtros para llegar a su destinatario maquillado, las cortinillas y propagandas políticas del gobierno llegan de manera directa y autoritaria. Se trata de una radio donde el estado informa y controla, por lo tanto no hay espacio para la voz y sentir de los pueblos. No hay espacio para hablar de represiones diseñadas y planeadas desde el estado. Y aquí, es donde nace la rebeldía y espíritu de hacer una comunicación verdadera; una comunicación propia y esperanzadora, una comunicación distinta a esto que ha invadido mente y corazón de los pueblos indígenas.

La comunicación indígena en la práctica

Así comienza una larga aventura por los senderos de la comunicación de los pueblos. Se dice aventura porque finalmente eso es lo que ha sido descubrir y hacer que estos extraños aparatos, modernos y sofisticados puedan funcionar como medio propio para comunicarse.

Al tomar en cuenta experiencias de otras estaciones de radio indígena, que llevaban algunas hasta 30 años exigiendo un permiso para operar en una frecuencia sin una respuesta favorable, optan finalmente por transmitir sin licencia, sin duda alguna esta lógica toma auge a finales de los ‘90s. La radio se volvió una comunicación propia en el sentido de que aquí se deja oír un real sentir de los pueblos. Aquí, se dejan compartir experiencias comunitarias y propuestas que realmente beneficien a los pueblos. Se denuncian hechos que lastiman la integridad de la comunidad y laceran los derechos de los pueblos.

El uso desmedido de frecuencias sin licencia disminuyó de algún modo ante la persecución y desmantelamiento de emisoras por parte del estado mexicano. Quemaron equipos enteros de transmisión de radios comunitarias, reprimieron, persiguieron, encarcelaron y desaparecieron incluso a comunicadores indígenas. Esta última lógica fue aplicada y se sigue aplicando para todo aquel que hace una comunicación sin censura sobre el sistema de política represiva del país.

Para el caso de las imágenes en movimiento [7], como describiera Gerylee Polanco Uribe y Camilo Aguilera Toro, también adquirió un lugar muy importante en el corazón de los pueblos indígenas. Quizás no con mayor intensidad como las Radios Comunitarias pero si como el más vistoso, impresionante y caro en este sector. Sin embargo, la pasión que adquirieron algunos videastas indígenas obligaron a que los recursos pasaran a un segundo término. La mayoría de estos realizadores son documentalistas, formato que mejor se acomoda a la situación y realidad de los pueblos que requiere de poco esfuerzo para llevarla a la pantalla.

Los contenidos giran en torno a ejes transversales: Derechos humanos, género, Migración, Medio ambiente, Cultura, Educación, por mencionar algunas. Dichas producciones son exhibidas en las comunidades de la región a manera de cine-debate.

Uno de los efectos mediáticos de esta muestra itinerante, es establecer un mecanismo de diálogo ante los conflictos sociales que hay en las comunidades. Y aquí es donde el video ha encontrado su verdadera razón de ser que obliga a seguir colaborando por la causa justa y noble paz de los pueblos.

Otros escenarios para las producciones son los festivales y muestras de cine nacional e internacional. Justo en estos lugares es donde los videos indígenas toman un referente muy importante y significativo. Realizadores indígenas y colectivos del continente americano se encuentran aglutinados en una red llamada Coordinadora Latinoamericana de Cine y Video de los Pueblos Indígenas (CLACPI) que nació en 1985 con su 1er. Festival en la ciudad de México y de manera irregular se realizaron los siguientes festivales pero a partir del VII festival internacional realizado en Santiago, Chile en el año 2004 se realiza hoy con un intervalo de cada dos años en distintos países de América. Vale mencionar que varios realizadores independientes y colectivos están solicitando formar parte de esta enorme y vigorosa red de comunicadores, única en su estilo y que ha sido acreedor de reconocimientos internacionales como Fray Bartolomé de las Casas 2013, otorgado por La Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y la Casa América de España, por su gran aporte en la protección de los derechos, el respeto a sus valores y la aportación colectiva y constructiva en la comunicación de los pueblos indígenas [8].

La fotografía también merece una mención en este apartado. Al igual que la radio, es práctico en su uso y alcance que tiene. Un buen número de fotógrafos indígenas retratan el acontecer de sus comunidades y la vida propia de los pueblos agregando a estos las ceremonias y por su puesto los constantes despliegues que hacen en las grandes ciudades para manifestarse y denunciar la represiva actitud del estado y reformas constitucionales que destruyen la integridad de la comunidad.

Caso particular merece el tratamiento del cine que, aunque tenga un parecido al video es mucho más complejo y costoso. Por lo que, son pocos los realizadores indígenas y colectivos que exploran este medio y que también comienza a sonar como un eco dentro de la comunicación indígena.

El sello particular del video indígena, un valor significativo en la comunicación

Una de las características ha tomado un significado importante en estos medios de comunicación propia, se aleja a los conceptos ejercidos por las grandes industrias de las telecomunicaciones, tal es el caso de la sensibilidad para hacer un pueblo con razón y corazón. En cada trabajo, se imprime el sentir tanto del realizador como de la comunidad al que va dirigido el material audiovisual, todo porque existe en ambos una necesidad de hacer una comunicación distinta a lo acostumbrado por las grandes corporaciones.

Los esfuerzos van enfocados para alcanzar sin pretender otra cosa que el beneficio colectivo de la comunidad como la autodeterminación de los pueblos, el reconocimiento de sus derechos, el respeto a sus espacios y su territorialidad.

José Alfredo Jiménez, un comunicador indígena de los altos de Chiapas nos comparte como concibe la comunicación propia: «Con el paso del tiempo, fui discerniendo todo lo bueno y lo malo que me había transmitido la televisión. Aunque no haya seguido en la escuela oficial, aprendí mucho de mi vida cotidiana, de toda esa experiencia de dolor, de despojo y de humillación hacia mi pueblo y mi cultura. Y ante tal situación decidí servir a mi pueblo y organización, siendo un comunicador muy diferente a los reporteros y periodistas, porque la mayoría de ellos hacen su trabajo principalmente por dinero y además tergiversan la información. Yo siento que eso fue uno de los motivos de mi conversión, de mi transformación en comunicador comunitario» [9]

Por otra parte, la mayoría de los comunicadores son hombres, pocas mujeres se involucran en el proceso, sin embargo, hay que hacer mención que, junto a estas pocas mujeres comunicadoras que hay, se está trabajando para que más mujeres puedan integrarse.

Por último, cabe señalar que hoy con la apropiación de los medios de comunicación los indígenas se vuelven sujetos y protagonistas y no extraños como venía sucediendo hasta hace poco. El extraño puede conocer perfectamente la historia de la comunidad, pero no hay mejor conocedor de la casa que el propio dueño de ella. Sucede lo mismo con el comunicador de la comunidad, donde está obligado/a de seguir trabajando por una comunicación distinta con miras a alcanzar un mundo más justo y digno.

 

Foto : Mujer grabando banner / Foto por Mariano Estrada

 


Notas
[1] Llámese así al video compuestas por imágenes, pero en continuo movimiento.
[2] Organización Internacional del Trabajo.
[3] El Ejercito Zapatista de Liberación Nacional EZLN, se levanta en armas el 1 de enero de 1994 con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre, México, Estados Unidos y Canadá. Entre las trece demandas que se refiere la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de junio de 2005 está el derecho a la información.
[4] 1er. Párrafo del encabezado del artículo ‘La imposición’, de la revista Proceso en su número 1861, publicada el 2 de Julio de 2012 en la ciudad de México.
[5] Artículo 6, Párrafos 2 y 3 de la constitución política de los estados unidos mexicanos.
[6] Extraído del libro Instrumentos internacionales de protección. Pag. 127 publicado por ACSUD las segovias.
[7] Véase, La imagen en movimiento pag. 41 de Gerylee Polanco Uribe y Camilo Aguilera Toro, en el libro Luchas de representación, prácticas, procesos y sentidos audiovisuales colectivos en el sur-occidente colombiano de programa editorial de la Universidad del Valle.
[8] Fuente: www.clacpi.org/clacpi-gana-el-premio-bartolome-de-las-casas-2013-2/
[9] José Alfredo Jimenes 1er, párrafo, subtítulo el viento me empujó a ser comunicador comunitario. Pag. 308, Libro Tejiendo nuestras raíces. Red de artistas comunicadores comunitarios y antropólogos de Chiapas, 2010.

Bibliografía consultada
Libro colectivo: AK. XLS.XLI.DGMM.RW.JCH.JAJP.FEHC.MEA.PAIB. (2010)Tejiendo nuestras raíces. Red de artistas comunicadores comunitarios y antropólogos de Chiapas.2010
Libro: POLANCO URIBE,Gerylee y AGUILERA TORO, Camilo (2011). Luchas de representación, prácticas, procesos y sentidos audiovisuales colectivos en el sur-occidente colombiano de programa editorial de la Universidad del Valle.
Libro colectivo: Plan Nacional Indígena Originario de Comunicación. (2008), El camino de nuestra imagen un proceso de comunicación indígena.
Libro colectivo: ACSUD las Segovias. Instrumentos Internacionales de Protección (2009). Pag. 127
Artículos de Revista: RODRIGUEZ CASTAÑEDA, Rafael (02-jul-2012): Artículo La imposición.1er. Párrafo de la revista Proceso, Méx.
Periódico la jornada.
Tríptico informativo CLACPI.
Constitución política de los estados unidos mexicanos
Fuentes consultadas en la web:
Fuente: http://www.nodo50.org/pchiapas/chiapas/documentos/selva-vi/selva-vi.htm
Fuente: www.clacpi.org/clacpi-gana-el-premio-bartolome-de-las-casas-2013-2/

Mariano Estrada Aguilar

MARIANO ESTRADA AGUILAR est autochtone tseltal, cinéaste et documentariste depuis un peu plus de vingt ans. Il a réalisé une cinquantaine de productions (courts métrages et longs métrages) et a fondé Tseltal Bachajón Comunicación, l’entité sous laquelle il produit aujourd’hui ses films. Il est actuellement coordonnateur général de CLACPI pour la période 2015-2018.