Categoría: Comunicación popular

Voz propia, palabra pública: un derecho inaplazable de las mujeres

Hipatia de Alejandría levantó la voz para explicar sus teorías. Sus alumnos, varones, la escuchaban arrobados. Una mujer sabia, una mujer con voz propia. El obispo Cirilo no pudo soportarlo, era demasiado. ¿Una mujer se atrevía a hablar en público? Semejante atrevimiento se pagaría con la muerte. Eran los años 400 DC. La arrastraron y desollaron. La callaron. La Revolución Francesa tampoco lo permitió. Cuando Olimpia de Gouges y sus compañeras salieron de sus círculos intelectuales femeninos a reclamar derechos de ciudadanía se convirtieron en opositoras políticas haciendo oír públicamente su palabra, se convirtieron en un peligro. La libertad, fraternidad e igualdad no era para las mujeres y menos para aquellas que levantaban la voz. Era el año 1793. La callaron en la guillotina. Las mujeres de nuestra América india sufrieron igual silencio. La orden de olvidar su idioma originario, de apagar su palabra revolucionaria que fue arrancada violentamente. Micaela Bastidas, la estratega militar peruana contra los españoles, no pudo gritar el horror de ver a sus hijos asesinados y la prisión y tortura de su esposo, Túpac Amaru. Era 1781. La callaron en la horca. Berta Cáceres, líder indígena Lenca de Honduras, luchadora por los derechos ambientales y culturales de su pueblo, fue asesinada cuando su voz se alzó y resonó por el planeta en pleno siglo veintiuno. Feminicidio político; con dos balazos la silenciaron. Podría hacer una lista interminable de mujeres a las que callaron, que tuvieron que esconderse bajo seudónimos masculinos, o simplemente renunciar a su palabra pública en favor de sus hombres, sus supuestos compañeros. Nuestras voces han sido secuestradas Las mujeres fueron las creadoras de la palabra. Cuando en las cuevas prehistóricas se juntaban alrededor del fuego y ensayaban a comunicarse con señas y sonidos. Cuando al abrigo del calor de las fogatas contaban historias que aseguraron la transmisión de la cultura incipiente de los albores de la Humanidad. ¿Cuándo las mujeres fueron silenciadas? ¿Cuándo la riqueza contenida en sus saberes quedó recluida al estrecho círculo de su familia? ¿Tendrá que ver, justamente, con la aparición del patriarcado, del concepto familia, el “famulus”, que más que un refugio afectuoso era el establecimiento de la servidumbre a un patrón dueño de sus vidas? A nivel popular se dice: la mujer habla cuando las gallinas mean. Y las gallinas nunca mean. A las niñas se les pide que callen, se les enseña que hablar es privilegio de sus hermanitos. Y hasta el famoso Pablo Neruda puso poesía a su machismo: Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Nuestras voces han sido secuestradas. Pero el silencio impuesto no es un destino del gusto de las mujeres. Su voz liberada toma miles de formas creativas, políticas, ácidas, dulces, intelectuales, rebeldes, inesperadas, místicas, populares. Las mujeres se han ido tomando la palabra en las plazas públicas, los partidos políticos, los sindicatos, organizaciones y en los medios de comunicación tradicionales y digitales, todos estos de dominio masculino y de difícil acceso para nosotras. El año 1998, a los 50 años de la Declaración de los Derechos Humanos, las mujeres lanzaron un slogan: Sin los derechos de las mujeres no hay derechos humanos. Y la comunicación es un derecho fundamental. Por la palabra eres. Por la palabra te reconoces humana y participas en las decisiones de la comunidad en que vives. ¿Por qué la palabra pública es un derecho reclamado y exigido por las mujeres? Podemos reconocer varios niveles en los que el derecho a la voz propia y a la palabra pública han sido sistemáticamente conculcados:
  • En la vida cotidiana. Las mujeres hablan con su familia y vecindario sin problemas aparentes. Los temas permitidos son los domésticos, temas femeninos. Cuando ellas intervienen en otros temas considerados masculinos, aun cuando tengan preparación suficiente, su palabra no es valorada de la misma manera que cuando la dice un varón. Se conoce esta actitud patriarcal disimulada como un micromachismo. Podríamos ilustrar con incontables ejemplos otros micromachismos sufridos por nosotras.
  • En la vida profesional. De igual manera y salvo excepciones, la valoración de los conocimientos de las mujeres en áreas técnicas o científicas es desigual. De esto hay innumerables casos en la historia de la humanidad. Recuerden la dura vida de Marie Curie para ser reconocida en su trabajo científico. En la época que estamos viviendo se traduce en sueldos inferiores al de los varones por un mismo trabajo e iguales capacidades.
  • En la política. ¿Cómo no sospechar que la palabra pública de las mujeres queda rezagada por la falta de credibilidad que la sociedad tiene (incluso por las mismas mujeres) hacia una líder? La desconfianza en su discurso y propuestas se traduce en el número reducido de mujeres que ejercen cargos políticos relevantes. En julio de 2017, solo en 17 países hay mujeres como jefas de Estado o de gobierno. Entre estas cifras, 12 mujeres son jefas de Estado (7,9%) y 10 jefas de gobierno (5,2%). [1] Las excepciones confirman la regla. Pero, incluso, aquéllas que lo logran tienen que copiar el discurso masculino para ser reconocidas.
  • En los medios de comunicación. Desde 1995, el proyecto Monitoreo Mundial de Medios realiza investigaciones cada 5 años para analizar la prensa escrita de 130 países. Los resultados sobre la presencia y protagonismo de las mujeres comunicadoras se han incrementado algo desde esa fecha. Al 2010, la representación de las mujeres en los medios de América Latina alcanzaba el 24%. Pero al 2015, seguimos con igual porcentaje. También en el 2015, únicamente el 4% de las notas cuestionan los estereotipos tradicionales de género, lo cual marca un retroceso frente al 2010, cuando el 6% de las notas lo hacían. [2]
El poder de decisión en los medios sigue mayoritariamente en manos de los varones Una investigación de IWMF [3] (2015) dice que el 72% de jefaturas de medios de comunicación eran ocupados por varones. No hablamos de ser propietarias, donde las desigualdades son abismales. Las mediciones nos cuentan dónde se ubican las mujeres en la prensa y reflejan una sociedad inequitativa, discriminatoria, violenta. La publicidad usa a las mujeres, niñas y niños como objetos de consumo. En los medios tradicionales (radio, prensa escrita y televisión), y los digitales, el habla masculina impera. No hace falta recorrer estudios realizados sobre este asunto, solo basta hacer el sencillo ejercicio de contar cuántas y en qué estamos las mujeres en los medios. Por ejemplo, en una revista política. O en un diario de circulación nacional. Nos llevaremos algunas sorpresas, sobre todo, si creemos que las mujeres ya no sufrimos ninguna discriminación. Voz propia y palabra pública Reconocer la realidad desigual para las mujeres no quiere decir lamentarnos y paralizarnos. El movimiento feminista ha puesto en evidencia la presencia de las mujeres a lo largo de la historia, recuperando los nombres y las obras de aquéllas socialmente silenciadas. Cada vez más, conocemos nombres de científicas, artistas, políticas, que, habiendo sido desaparecidas en la historia oficial detrás de los varones de su entorno, salen a la luz con voz propia y palabra pública. En los medios de comunicación, de modo creciente, las mujeres se toman los micrófonos o las cámaras y difunden su pensamiento con fuerza y calidad. Son mujeres universitarias, pero también aquéllas que, en los pequeños pueblos y comunidades, a través de medios artesanales, están diciendo su verdad y haciendo uso de su derecho a la palabra. Las emisoras comunitarias, indígenas, barriales, culturales, feministas, esparcidas por todo el continente americano son el medio donde ellas se hacen oír. También es impresionante constatar el gran número de mujeres cineastas y videastas que crean arte político, recuperando las historias de las antecesoras olvidadas, de las mujeres populares que protagoniza ron los cambios; de las que, habiendo sido calladas, hablan ahora en voz alta y dan cuenta de su tremendo aporte a la humanidad. En el ciberespacio, en disputa por ser un medio tecnológico de punta, pero al mismo tiempo de mayor acceso para todas las personas, encontramos miles de mujeres que en distintos formatos expresan su palabra, crean mensajes, irrumpen creativamente. Hay páginas web, blogs, redes sociales, tomadas por asalto por mujeres que salen del espacio del habla cotidiana/privada y opinan, escriben, debaten en igualdad de condiciones con sus colegas masculinos. Las mujeres dan la lucha por sus derechos a partir de su derecho fundamental a la comunicación. El reporte digital de Sembra Media [4] es muy significativo. Un 40% de mujeres son fundadoras y directoras de medios digitales nativos en América Latina. Ellas usan el internet para decir su palabra en temas tan valiosos como la economía, la política, pero, sobre todo, para dar cuenta de la situación de las mujeres, denunciando y proponiendo cambios sociales hacia la igualdad de derechos y en contra de las violencias. Cuando la palabra pública se vuelve rebeldía y un grito a favor de la vida En América Latina miles de mujeres levantan sus voces y gritan a voz en cuello contra la violencia de género que las asesina, el feminicidio. La plataforma Vivas Nos Queremos - Ni una Menos, es un ejercicio político del derecho a la palabra que cuestiona, interpela y denuncia una sociedad misógina que nos considera, a las mujeres y niñas, objetos desechables. Solo en Ecuador, han sido asesinadas 103 mujeres de enero a agosto 2017 [5]. Una mujer cada 50 horas. Y no estamos contando la violencia feminicida que no llega al asesinato, pero deja discapacitadas física y emocionalmente a las mujeres. En casas, calles y plazas, en reuniones feministas o no, en medios de comunicación tradicionales y digitales, la palabra de las mujeres se agranda para analizar y denunciar la escalada machista, epidemia mortal que recorre América Latina y el mundo. Las redes sociales son el lugar de denuncia, el altavoz de las mujeres y la manera más rápida y segura para convocarse y unir sus voces. Los hashtags #VivasNosQueremos, #NiUnaMenos, #RomperElSilencio, son el enlace que potencia sus acciones. Edu León relata la marcha del 26 de noviembre del 2016 en Ecuador: “Los medios de comunicación silencian estas muertes y la sociedad ecuatoriana cubre con un velo estos hechos, tanto públicamente como dentro del núcleo familiar. Por eso la expresión de los cientos de participantes de la marcha reflejó la emoción de poder gritar los nombres de quienes fueron silenciadas. Por Vanesa, por Angelina, por Karina” [6] Por todas nosotras, las que vivimos ahora y las que vendrán a reemplazarnos, suenan las voces rebeldes que exigen con su palabra pública un mundo de paz y alegría para todas, un mundo donde los derechos de las mujeres no sean letra muerta sino un goce permanente para caminar la vida hablando en voz alta.   Foto : David Marco Busto, #vivasnosqueremos en Bahia Blanca. (CC-BY-SA-NC) https://www.flickr.com/photos/davidmbusto/  
Notes [1] ONU Mujeres, en línea: http://www.unwomen.org/es/what-we-do/leadership-and-political-participation/facts-and-figures [2] Chaher Sandra, en línea: http://www.comunicarigualdad.com.ar/se-estanca-la-representacion-femenina-en-los-medios/ [3] IWMF, en línea: http://www.iwmf.org/our-research/global-report/ [4] SembraMedia, en línea: http://data.sembramedia.org/mujeres-lideres/?lang=es [5] Geografía Crítica, en línea: https://geografiacriticaecuador.org/2017/08/08/manifiesto-geografico-contra-violencia-hacia-las-mujeres/ [6] León Edu, La barra espaciadora, en línea: http://labarraespaciadora.com/aqui-y-ahora/quito-grito-vivas-nos-queremos/  abc

Feminismo, desigualdades sociales y acceso a internet en Bolivia

Vivimos en un mundo altamente tecnologizado. Somos testigos de la abrumadora velocidad en que los microprocesadores y las memorias se hacen más eficientes y con ello las capacidades de cómputo, de análisis de datos, y de almacenamiento de información avanzan vertiginosamente. Es una época importante para preguntarnos sobre las cualidades de nuestras comunicaciones, sin duda, y esto implica entrar en terrenos pantanosos que circulan en el afuera de la red de redes. Uno de los principios feministas de internet da cuenta de la importancia del acceso a internet, entendido como un espacio político y público que puede convertirse en una herramienta de empoderamiento a mujeres, con la cual podemos trabajar para abolir aquello que reduce nuestras libertades y atenta contra nuestro bienestar y nuestra seguridad. El acceso a internet marca una gran diferencia entre quienes forman parte de la revolución digital y quienes se quedan atrás, una brecha que también nos aleja más a unas mujeres de otras. Estas diferencias ya las resaltaba la indomable líder minera Domitila Chungara allá en 1975 cuando, dejando a siete hijos a cargo de su compañero, un minero de la comunidad de Siglo XX, salió por primera vez en su vida de Bolivia hacia México para participar de la I Conferencia del Año Internacional de la Mujer. Domitila, con aplastante lucidez y a contracorriente del feminismo de la época, sostenía que unas mujeres y otras no podemos ser iguales ni aún en nuestra condición de mujeres, mientras no abordemos las causas estructurales que condenan a algunas de nosotras a vivir en situaciones de explotación y opresión. Para ella la lucha de las mujeres entonces no podía ser sino contra el sistema de dominación económica, política y cultural de los pueblos que perpetúa esas desigualdades [1]. Un vistazo a las desigualdades en el ámbito de las TIC Nuestras telecomunicaciones están indudablemente salpicadas del sistema capitalista generador de injusticias al que se refería Domitila, y en Bolivia esta situación es bastante evidente aunque no se hable mucho de ello. Veamos a grandes rasgos algunas diferencias en la población joven a la hora de acceder a internet. Tanto los jóvenes que viven en barrios periféricos como los de zonas residenciales, acceden a internet mayormente por conexiones de telefonía móvil [2]. Pero, con todas las reglas del libre mercado, quién esté en condición de pagar más podrá acceder a una conexión más rápida y sin límite de megas de descarga. Los jóvenes de clases pudientes tienen además un plan mensual de internet fijo en sus casas, donde no les falta la wifi de cada día. Este tipo de conexiones no está disponible en zonas periurbanas. Hace algún tiempo los jóvenes de las periferias tenían los cibercafés para reemplazar la falta de acceso en sus hogares, pero con el bajo costo de los teléfonos móviles estos han ido perdiendo popularidad. De una forma o de otra, una vez asegurado el medio de acceso, el perfil socioeconómico nos dirá cuánto tiempo pueden permanecer en línea. Se dice que en promedio los jóvenes se conectan entre de 4 a 5 horas a la semana [3]. El leitmotiv no es otro que la mercantilización de nuestras conexiones en un contexto donde se desfavorece a los grupos de por sí ya excluidos Dentro de este rango, habrán algunos que gocen de más tiempo libre y que puedan conectarse por más horas, y habrán otros que tengan que combinar estudios con trabajo o quehaceres domésticos, o tengan que recorrer largas distancias en transporte público para llegar a sus lugares de estudio o de trabajo, o que sencillamente puedan costearse pocos megas, ellos se conectarán por menos tiempo. Y hay varias otras tonalidades a la hora de abordar el tema de la conectividad, como por ejemplo la barrera idiomática para acceder a más contenidos, o la posibilidad de tener un ordenador propio para conectarse. Pero el leitmotiv no es otro que la mercantilización de nuestras conexiones en un contexto donde se desfavorece a los grupos de por sí ya excluidos, y se beneficia a otros a través de un círculo vicioso que perpetúa su posición privilegiada en la sociedad. Además de todas estas diferencias que marcan el acceso, las mujeres enfrentan una barrera más: el acoso. En un contexto muy marcado por la violencia de género y por el control de los espacios públicos por parte de los hombres, es muy frecuente ver que se espera de las mujeres jóvenes exponer sus contraseñas ante sus novios como una prueba de “confianza” y "amor", o ante sus padres o hermanos como testimonio de no estar haciendo "nada malo". Sin dejar de lado el acoso a las mujeres que intentan tener participación activa en los espacios virtuales, y todas las demás formas en que la violencia de género logra cabida en internet. La dominación cultural tiene algo que ver El sistema de opresión al que se refería Domitila ha encontrado asilo en nuestras sociedades latinoamericanas en parte gracias a la penetración cultural canalizada a través de internet. Esta dominación cultural perpetúa las actuales relaciones de poder y nos impide romper las estructuras comunicacionales que habitan la red. El sistema de opresión ha encontrado asilo en nuestras sociedades latinoamericanas en parte gracias a la penetración cultural canalizada a través de internet Basta ver el caso de la corporación de comunicación virtual más arraigada en el país, el Facebook. Con una fuerte presencia en Latinoamérica, Facebook no necesita pagar traductores para ofrecer su servicio en lenguas originarias. Al menos en Bolivia el trabajo se hizo de forma voluntaria y con el argumento de subir la autoestima y la identidad cultural lingüística de muchos jóvenes aymaras [4]. Aquí la dominación cultural se refleja en la decisión espontánea de adaptar a nuestro contexto una herramienta concebida por un grupo de personas severamente ajenas, con formas muy diferentes de concebir las relaciones personales y las comunicaciones, y con cosmovisiones y cosmogonías diametralmente opuestas a las nuestras. Mas allá de la anécdota, algo está fallando en la concepción de las posibilidades emancipadoras de internet si contribuir a enriquecer a un millonario es lo mejor que podemos concebir, en lugar de acercarnos más críticamente a nuestra realidad y producir contenidos que se ajusten a las necesidades de nuestra región, particularmente de las mujeres jóvenes. Por ejemplo, no existe información en idioma aymara sobre cómo una mujer puede practicarse un aborto seguro, cuando sabemos que Bolivia tiene una de las tasas más altas de embarazo adolescente y la cantidad de abortos que se practican en malas condiciones es rampante [5]. ¿Las TIC pueden contribuir a un mundo más igualitario? Cuando noventa años atrás le preguntaron a Virgina Woolf ¿qué necesitamos las mujeres para ser escuchadas?, su respuesta fue contundente: necesitamos un cuarto propio y dinero. Virginia, con una sensibilidad admirable, hizo un análisis de la condición de la mujer en su tiempo no solamente desde el género, sino también desde la clase [6]. Este análisis sigue siendo fundamental al día de hoy para entender por qué las mujeres estamos relegadas en el uso y en la producción de las TIC: la independencia intelectual y la capacidad de creación dependen de cosas materiales y aún al día de hoy gran parte de las mujeres son pobres. Virginia Woolf, con una sensibilidad admirable, hizo un análisis de la condición de la mujer en su tiempo no solamente desde el género, sino también desde la clase La idea del cuarto propio guarda un paralelismo interesante no necesariamente con tener un ordenador propio, pero al menos un sistema operativo para uso personal. Mientras las usuarias de internet adentradas en temas de seguridad digital no concebimos la idea de compartir nuestro ordenador personal con cualquiera, entre otras cosas porque regularmente aquí guardamos nuestras llaves privadas PGP, hay mujeres que no solamente tienen acceso limitado a internet, sino que acceden en un ambiente de acoso y de inseguridad digital. La irrupción de las TIC parece tener la capacidad de reducir estas grandes diferencias sociales, en tanto se pone a nuestro alcance un sinfín de información y la posibilidad de relacionamiento con otros mundos que potencialmente nos permitirá incidir en nuestro entorno. Para hacer esto posible nos quedan muchos caminos por andar, por ejemplo inevitablemente necesitamos visibilizar a más mujeres y darles la palabra para conocer sus visiones y necesidades. Conocer más realidades de mujeres en situaciones vulnerables es imprescindible no con el fin de incluir en nuestros discursos sus posiciones, sino para encontrar formas de apoyarlas en sus procesos de empoderamiento y en última instancia, de independencia intelectual. "Una internet feminista es la extensión, reflejo y continuación de nuestros movimientos y nuestra resistencia en otros espacios públicos y privados" [7]. Las mujeres usuarias de internet, con conexiones estables y de calidad, con ordenadores propios, con conocimiento de otros idiomas además de la lengua materna, con ingresos económicos que nos permiten vivir con cierta tranquilidad, con capacidad de trasladarnos a otros países, conscientes de la importancia de nuestra privacidad y dispuestas a defender nuestros derechos, enfrentamos el gran reto de hacer nuestros movimientos de resistencia más abiertos e inclusivos. Ya lo dijo Madeleine Albright “hay un lugar especial en el infierno para las mujeres que no ayudan a otras mujeres”.   Ilustración de Jenny Galewski, 2017   Este texto fue publicado originalmente en el sitio web de GenderIT : https://www.genderit.org/node/4912  
Notes 1 http://www.psicosocial.net/grupo-accion-comunitaria/centro-de-documentacion-gac/aprender-de-la-voz-de-los-supervivientes/641-si-me-permiten-hablar-testimonio-de-domitila-una-mujer-de-las-minas-de-bolivia/file (p. 166) 2 http://www.la-razon.com/index.php?_url=/sociedad/Ciencia_tecnologia/Bolivia-conexiones-internet-smartphone-ADSL-redes_0_2559344092.html 3 http://www.ticbolivia.net/index.php?option=com_content&view=article&id=4623:los-jovenes-pasan-entre-4-y-5-horas-conectados-al-internet&catid=52&Itemid=229 4 https://elpais.com/cultura/2015/09/14/actualidad/1442238444_785933.html 5 http://www.eluniverso.com/noticias/2013/06/23/nota/1060956/ocurren-115-abortos-dia-bolivia-segun-investigacion 6 http://www.scielo.cl/pdf/universum/v25n1/art_05.pdf 7 http://feministinternet.net/abc

La radio nos quita el miedo en un país violento

He vuelto a mirar las fotografías tomadas hace dos años en la comunidad indígena El Taragual, municipio de La Iguala, Lempira – Occidente de Honduras –, donde fue inaugurada la Voz de la Vida el 3 de mayo de 2015, Día Mundial de la Libertad de Expresión. Este pueblo indígena lenca ha sido humillado durante siglos por ambiciosos acaparadores de tierra – minorías blancas mestizas esencialmente racistas y religiosos de oficio al servicio de políticos autoritarios y corruptos – pero ha resistido con su espirtualidad ancestral, su sabiduría y bravura. Aquí faltaba en serio un medio de expresión para la comunidad, porque nadie había querido escuchar la palabra del liderazgo local contra la imposición de la Ley de Ordenamiento Territorial que “obliga” a las municipalidades a parcelar sin consentimiento el territorio ancestral de los indígenas. Desde su entrada en vigor en 2006, esa ley da poder a las municipalidades para medir, titular y vender las tierras ejidales y los territorios indígenas, que luego puede concesionar o vender a grupos privados, incluyendo lavadores de activos del crimen organizado cuyo fin es acaparar bienes naturales para su explotación implacable. La ley colisiona el derecho natural de los pueblos indígenas, quienes construyen relaciones de colaboración solidaria, de libre intercambio de bienes, uso común del territorio para la agricultura, la caza y la pesca así como formas de auto gobierno asambleario. Por eso fue que el 3 de mayo, en la expresión de la gente que apoyó la idea de la Radio Taragual, se reflejaba el brillo de la dignidad comunitaria y el orgullo colectivo de una visibilidad regional en la señal surcando el aire: 106.7 FM Obviamente, la presencia de la radio también supuso el silencio de los incrédulos y de los adversarios, quienes han ejercido durante siglos el monopolio de la palabra, especialmente el cura, el cacique político o el terrateniente. Tres años antes de este momento, uno de los líderes indígenas de la comunidad – Emeterio Pérez – había llamado varias veces al programa Resistencias que yo transmitía por Radio Globo, desde la capital, Tegucigalpa, para pedir apoyo al sueño comunitario. En junio de 2013 – cuatro años después del golpe de Estado – nació la Asociación de Medios Comunitarios de Honduras (AMCH) entre las múltiples respuestas a la invisibilización de actores sociales en los tejados del debate nacional. La AMCH surgía, además, como una resistencia a la exclusión de voces críticas de la narrativa hegemónica impuesta por los medios urbanos, controlados por poderes ocultos vividores del Estado. Y ahí estaba Taragual para empujar por su emisora. En los años anteriores, las licencias para operar empresas de comunicación con fines de lucro y medios públicos con fines de propaganda gubernamental, habían estado sujetas al desigual sistema de subasta y a las influencias de dos partidos tradicionales, dos religiones históricas: el ejército con inversiones privadas y empresas mediáticas transnacionales, incluyendo telefónicas. Aquel modo convenido de aprovechar comercialmente el patrimonio nacional del espectro radioeléctrico ha excluido al sujeto ciudadano de la apertura y operación de empresas de producción de imaginarios. Concretamente a las organizaciones campesinas, de mujeres, defensoras de derechos humanos, jóvenes reclamantes de participacion social y política, indígenas y garífunas, mostrados éstos siempre como imágenes de folklore o de pobreza en las matrices de los medios metropolitanos. A todos estos actores se les había venido prohibiendo colocar directamente sus narrativas en el aire. Y esa no sólo ha sido una decisión económica, sino esencialmente político – ideológica. Las cifras rojas de la libertad de expresión La aprobación de leyes restrictivas, el secretismo en el proceso de transición digital de la televisión y la radio, la veda en el otorgamiento de frecuencias a sectores sociales organizados, el uso de programas de espionaje electrónico, la criminalización del ejercicio de la libre expresión y el asesinato de personas activas en medios de comunicación, es el cuadro más visible de Honduras en el mundo, lamentablemente. En menos de ocho años han sido asesinados 60 periodistas urbanos y comunicadores que laboraban en medios comunitarios, de acuerdo a los registros del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), que detalla además 56 amenazas de muerte y 13 atentados en los cuales las víctimas sobrevivieron, donde yo me incluyo. [1] Entre 2009 y 2017, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, ha emitido 46 medidas cautelares para Honduras, la mayoría colectivas a favor de grupos o comunidades. La estadística del Comité de Familiares de Detenidos – Desaparecidos en Honduras, COFADEH, registra que el 17% de los beneficiarios de esas medidas son periodistas y comunicadores. El resto son indígenas, campesinos, ambientalistas y población LGTBQI. Por su parte, el Sistema Nacional de Protección, creado en 2016, había recibido hasta junio de 2017 un total de 60 solicitudes de protección, al menos 10 correspondían a periodistas; el resto son defensoras y defensores de derechos humanos, incluyendo reporteros populares. En la casi totalidad de los crímenes la característica principal es la impunidad, por la ausencia de instituciones con capacidad para procesar denuncias, investigar incidentes, reunir prueba técnica-científica con peso de credibilidad, y sancionar a los responsables. [2] Los ataques contra las y los trabajadores de la comunicación en Honduras – abarcando a activistas –, están vinculados a publicaciones sobre conflictos territoriales por minería metálica o monocultivos, acceso a la tierra, reclamaciones sociales diversas y estudiantiles en particular, defensa del medio ambiente y cobertura relacionada con la delincuencia organizada coludida con autoridades policiales, militares o funcionarios civiles de los tres poderes del Estado. En mayo de 2015 en la comunidad de La Asomada, Gracias, Lempira, el director del programa Soltando Nudos, que se transmitía por la Voz de Puca – emisora comunitaria fundada en 2013 –, se vio obligado a cerrar el espacio por amenazas de muerte provenientes de estructuras locales del partido en el poder, el Partido Nacional. En Gracias, la cabecera departamental de Lempira, a comienzos de 2016 fue citado a un bufete privado de abogados el fundador de Radio Taragual – del municipio de La Iguala – para advertirle que la estructura de inteligencia del presidente Juan Hernández tiene registrado su nombre y el de los directores de Radio Tenan – del municipio de San Marcos Caiquin, Hijos de Puca y Los Chuñas- de San Juan de Opoa –, como opositores al gobierno. En marzo de 2016 en La Esperanza, Intibucá, fue asesinada la mundialmente reconocida lideresa indígena lenca, fundadora de emisoras indígenas comunitarias, Berta Cáceres. Dos meses más tarde – el 2 de mayo, víspera del Día Mundial de la Libertad de Expresión – yo, Félix Molina, sobreviví en Tegucigalpa a dos ataques con arma de fuego mientras hacía seguimiento a dicho crimen político que implica a las Fuerzas Armadas, al partido político en el gobierno y a la élite financiera nacional. El reparto de la tv digital Con dinero, influencia patrimonial y negociación, los grupos mediáticos – que son esencialmente políticos asociados a partidos legalizados y a otros centros de poder fáctico – lograron en 2016 un reparto anticipado de la televisión digital en Honduras, de acuerdo al Observatorio Regional de la Comunicación. Los nuevos grupos de control son los siguientes: TVC (Rafael Ferrari y socios, afines al Partido Liberal y Partido Nacional): 96 licencias. TV Azteca-Honduras (Ricardo Salinas): 1 frecuencia nacional con 10 repetidores. Albavisión (Ángel González y compañía): 1 canal nacional y 46 licencias adicionales. Iglesia Evangélica: 22 licencias. Iglesia Católica: 18 licencias. Grupo OPSA (Jorge Canahuati Larach): 2 canales regionales. Grupo PUBLYNSA (ex presidente Carlos Flores Facussé): 2 licencias regionales. [3] Avances y retrocesos normativos [4] En diciembre de 2011, el Congreso Nacional aprobó la Ley Especial para la Intervención de las Comunicaciones Privadas, la cual faculta a la Unidad de Intervención de las Comunicaciones (UIC) a efectuar la intervención de llamadas telefónicas, direcciones de Internet y mensajería por celulares no solamente a personas imputadas, sino que crea una figura adicional denominada “personas investigadas”, lo que significa que cualquier persona puede ser considerada en dicha denominación. Esta ley es invasiva y violatoria del derecho a la intimidad de las personas, protegida por el Artículo 16 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, además vulnera la seguridad de defensores y defensoras de los DDHH y eventualmente la de las víctimas de violación de derechos.
  • En julio de 2013, CONATEL recanalizó el espectro radioeléctrico para liberar 160 frecuencias de radio en FM y canales de televisión; sin embargo, de ellas únicamente 19 frecuencias de radio y dos de TV, fueron otorgadas a Operadores de servicios de difusión con fines comunitarios (Radios Comunitarias); el resto fueron subastadas a oferentes privados que pagaron hasta 4 millones de Lempiras ($200,000) y entregadas a iglesias y políticos afines al gobierno en procesos no transparentados. En contraste, la CONATEL denegó solicitudes de frecuencias a sectores sociales reconocidos por su veeduría crítica al Estado y que llenaron los requisitos exigidos por la Normativa en tiempo, inclusive siendo primeros en ejercer las peticiones según consta en los expedientes de la AMCH. El COFADEH, la Alianza Cívica por la Democracia y COMUN Noticias, son casos de este tipo.
  • El 3 de agosto de 2013 CONATEL publicó en el diario oficial el Reglamento de Servicios de Difusión con fines Comunitarios, que contiene los requisitos administrativos para solicitar frecuencias por organizaciones sociales, populares, campesinas, indígenas, garífunas y de derechos humanos e inclusive agregó a las iglesias, pero reservó en el artículo 23 inciso “e” sobre las obligaciones, una prohibición a la difusión de información de interés público que faculta al Ente Regulador a restringir el derecho de las radios comunitarias a criticar y emitir opiniones políticas e ideológicas.
  • En enero de 2014 el Congreso Nacional aprobó la Ley para la Clasificación de Documentos Públicos relacionados con la Seguridad y Defensa Nacional, la cual restringe los alcances de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública y limita las funciones del Instituto de Acceso a la Información Pública, otorgando al Consejo Nacional de Defensa y Seguridad la facultad de clasificar la información pública en cuatro categorías de secretividad: Reservada, Confidencial, Secreta y Ultra secreta, con plazos de restricción de acceso que van de 5 a 25 años, con la facultad de ampliar el término a criterio del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad. Esta ley violenta el derecho de la población al libre acceso a la información de interés público y son diversas las voces que exigen su derogación.
  • El 7 de marzo de 2014 CONATEL publicó en La Gaceta, Diario Oficial, una reforma a la Ley de Telecomunicaciones referida a las TICs contenida en el Decreto No. 325-2013, que en su artículo 14, numeral 13, otorga una atribución excesiva a CONATEL para: “regular, administrar y controlar los recursos de numeración de dominios, e IP públicas y privadas y cualquier otro recurso sobre los cuales se soporten la operación de los Servicios de Telecomunicaciones y aplicaciones diversas de las TICs”. Esta reforma se hace por decisión del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa “como el máximo órgano permanente encargado de rectorar, diseñar y supervisar las políticas generales en materia de seguridad, defensa nacional e inteligencia”. De este modo el Estado de Honduras viola la libertad de expresión restringiendo todo tipo de comunicaciones a través de Internet, hilos telefónicos y todos los tipos de comunicación posible que se canalice a través de plataformas públicas y privadas, en nombre de la seguridad. En la actualidad, presiona a la Universidad Nacional y a la Red de Desarrollo Sostenible para que entreguen al estado los dominios de las IP de los usuarios del punto hn.
Verdad y reconciliación Al analizar en 2012 las causas del Golpe de Estado que propició, a la vez, una crisis política y social nunca antes vivida en Honduras, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación asignó al monopolio del espectro radioeléctrico una cuota relevante en la construcción del punto de quiebre en la sociedad, y recomendó democratizar el acceso a las frecuencias de radio, televisión e internet. [5] En esa ola de discusión nacional se subieron aproximadamente 40 colectivos locales y regionales para demandar a los escombros del Estado hondureño y a la comunidad internacional, una normativa incluyente; en agosto de 2013 fue aprobada una propuesta administrativa hecha por la AMCH, que abrió una ventana a los actores sociales. A la fecha están en funcionamiento 25 emisoras comunitarias en distintos puntos del país, y 2 televisoras con fines comunitarios han sido aprobadas. Un ejemplo de este proceso de cambio horizontal se puede constatar en el barrio San Antonio, de la aldea El Taragual, en el Oeste de Honduras, una región empobrecida capturada por bandas del crimen organizado dedicadas al tráfico de drogas y lavado de activos. La comunidad es indígena lenca, con una identidad ancestral alrededor del concepto territorio. Esta identidad está amenazada por el parcelamiento de tierras que exigen el Banco Mundial y el FMI para incrementar los activos del país pobre altamente endeudado, que fue sacudido por el huracán Mitch en 1998 y el golpe de Estado en 2009. “Nosotros rechazamos la división de nuestro territorio en terrenos titulados, porque eso nos produce conflictos de compra venta con personas que ni conocemos y provocan que nos quedemos sin bosques, ni minerales, ni ríos. Y para eso necesitamos la radio, para educar a nuestro pueblo”, explica Emeterio Pérez, guía del barrio donde nació la idea. Junto a Emeterio, que recibió enseñanzas básicas de los sacerdotes jesuitas en El Progreso Yoro, en 2006, un grupo de hombres – entre 80 y 100 – trabajan un día a la semana en fincas de café y zonas de cultivo de granos básicos, para donar el pago total de su jornal al Comité Gestor de la radio comunitaria.  Un grupo de mujeres hace lo mismo vendiendo pan artesanal, nacatamales y golosinas. Con el dinero reunido durante un año y con el apoyo técnico de la AMCH, el 3 de mayo de 2015, estos hombres y mujeres pusieron en el aire su emisora en la frecuencia 106.7 FM. Para poder solicitar al Estado la operación “legal” de la frecuencia, la comunidad constituyó la Asociación Indígena para el Desarrollo Integral de El Taragual, que obtuvo Personalidad Jurídica en 2016. La solicitud está pendiente de resolución, pero mientras esperan respuesta formal operan la frecuencia al amparo del Convenio 169 de la OIT, que faculta a los pueblos originarios y tribales a gerenciar sus propios medios de comunicación, dentro de sus territorios según su cosmovisión. Dos años después de haber tartamudeado frente a sus micrófonos, el Comité Gestor de 27 hombres y mujeres, incluyendo jóvenes, ha construido alianzas con actores clave de los municipios vecinos de Gracias, la cabecera, y los más próximos San Rafael y La Unión. La AMCH ha compartido formación técnica para operar la emisora y producir contenidos; incidencia para construir alianzas regionales y gestionar recursos; apoyo legal para la defensa y promoción del derecho humano a la comunicación y la libre expresión; y también el uso de técnicas básicas de seguridad personal y grupal en casos de emergencia. “Podemos decir que en la radio se nos quitó el miedo que teníamos a que nos llamaran indios ignorantes pelito parado, y aprendimos a leer corrido y a mirar igual a todas las personas, sin importar sus títulos o cargos¨. Hermilo Pérez, operador-productor de Radio Taragual. Sin duda es difícil para una comunidad empobrecida mantener en el aire una emisora que consume energía eléctrica y telefonía, y genera costos de mantenimiento, pero la determinación de ejercer el derecho humano a la libertad de expresión en su territorio es más fuerte que toda la adversidad que sacude a este geoestratégico país centroamericano, ubicado entre los más inseguros del mundo para ejercer el derecho humano a la libertad de expresión.   Foto : En esta rústica casa, construida con tierra, piedra y madera, se fusionan Dios, Pueblo, Voz, Radio y Vida al servicio de la comunidad. Foto Félix Molina.  
NOTAS [1] Giorgio Trucchi (2016). « Atentan contra la vida del periodista Félix Molina », Rel-Uita, 3 de mayo, en línea: http://informes.rel-uita.org/index.php/sociedad/item/atentan-contra-la-vida-del-periodista-felix-molina. [2] Wendy Funes (2016). « Estado de Impunidad en Agresiones contra Periodistas y trabajadores/as de Medios de Comunicación en Honduras», Comité por la libertad de expresión, abril, en línea: http://www.clibrehonduras.com/content/informe-sobre-el-estado-de-impunidad-en-agresiones-contra-periodistas-y-trabajadoresas-de. [3] Actualidad – Honduras (2016). « Honduras prevé el ingreso de nuevos canales de TV en los próximos meses », Osbervacom, 2 de noviembre, en línea: http://www.observacom.org/honduras-preve-el-ingreso-de-nuevos-canales-de-tv-en-los-proximos-meses/. [4] Esta cronología fue retomada en parte de un Informe conjunto presentado para el segundo exámen  periódico  universal al estado de honduras. El Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras, COFADEH, La Asociación para una Ciudadanía Participativa, ACI-PARTICIPA, Casa Alianza Honduras, Alternativas en Comunicación, ALTER-ECO (2014). « Informe conjunto presentado para el segundo examen periódico universal al Estado de Honduras », Upr-info,org, septiembre, en línea : https://www.upr-info.org/sites/default/files/document/honduras/session_22_-_mai_2015/js8_upr22_hnd_s_main.pdf. [5] Ver Recomendaciones, página 47, numerales 70 à 82. Informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación (2011), « Hallazgo y recomendaciones : Para que los hechos no se repitan », julio de 2011, en línea: https://www.oas.org/es/sap/docs/DSDME/2011/CVR/Honduras%20-%20Informe%20CVR%20-%20RECOMENDACIONES.pdf.abc

Volver a narrarse: la construcción de la comunicación con identidad mapuche en Chile y Argentina

El pueblo mapuche encuentra su territorio ancestral ocupando prácticamente la totalidad del sur del continente, en la región centro-sur de lo que hoy es Chile y las pampas y Patagonia de la actual Argentina. Con una población actual cercana a 1.600.000 personas según cifras oficiales es uno de los pueblos más numerosos del continente. A diferencia de la mayoría de los pueblos de la región, los mapuches resistieron la invasión española y a través de una serie de parlamentos determinaron espacios fronterizos con la Corona y fue recién tras la conformación de los Estados Nacionales que se dio su derrota militar. En Chile el proceso conocido irónicamente como Pacificación de la Araucanía, comenzó en 1861, cuando el ejército traspasó la frontera del río Bío Bío y comenzó a construir fuertes hacia el sur, hasta 1883 con la refundación de Villarrica, en el centro del territorio mapuche. En el caso argentino, la Conquista del Desierto, que ya en su nombre entraña la imposición de la idea criolla de que las pampas y la Patagonia eran territorios vírgenes, comenzó formalmente tras la sanción de la Ley N°947 y se considera concluida tras la captura de los caciques Inacayal y Sayhueque en 1885. Ambas conquistas tuvieron como resultado la colonización de millones de hectáreas de tierra y la muerte de miles de indígenas, así como de sus formas culturales. Este es un elemento relevante: la colonización chilena y argentina, no solo implicó un genocidio sino también la pérdida de una serie de elementos simbólicos del pueblo mapuche como era su capacidad de intervenir en el espacio público. A partir de entonces lo que significaba ser mapuche quedó en manos de los colonizadores, a través de sus discursos y medios (donde los periódicos jugaron un rol fundamental). Los mapuches perdieron así la posibilidad de narrarse en el espacio público, de contar su propia historia. Su representación quedó fuera de su espacio simbólico. Desde entonces organizaciones y comunidades han venido levantando diversos procesos de lucha por la subsistencia. Esto se masifica durante las últimas dictaduras cívico militares (1973-1990 en Chile; 1976-1983 en Argentina), cuando ocurrió una reorganización interna mapuche sin precedentes en los últimos cien años. Vinculado a un proceso de reconstrucción cultural, política e histórica, se desarrolló una recuperación y revalorización de figuras y prácticas ancestrales a partir de las cuales se ha formado una trama de organizaciones validadas por el propio pueblo, que han emergido en la disputa política de las nuevas democracias en Argentina y Chile. Aunque la lucha territorial es la más visible, a lo largo de este periodo distintas demandas se han articulado en el discurso público mapuche. La discusión por el derecho a la comunicación, que es lo que aborda el presente artículo, se ha tornado relevante en la medida en que las distintas organizaciones y comunidades mapuche han asumido el manejo mediático como una necesidad, para poder instalar sus demandas en la esfera pública. Ejerciendo el derecho a la comunicación mapuche A las tradicionales formas de comunicación que existían y existen, como el werken, principal agente de la comunicación mapuche, el trawün como espacio de encuentro, el intercambio epistolar, el weupife como depositario de la tradición oral, instrumentos musicales como la trutruka y el kul kul, danzas ceremoniales o relatos como el epew y el konew[1], se suman las nuevas prácticas mediales mapuche, surgidas a partir de la apropiación por parte de diversas organizaciones y colectivos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. A raíz de estas experiencias, nace la comunicación mediática mapuche. En Gulumapu, el territorio mapuche bajo administración chilena, cabe destacar el periódico Aukiñ, del Consejo de Todas las Tierras, editado de manera ininterrumpida entre 1990 y 2000; el programa radial Wixage Anai que inició sus transmisiones en 1993; el portal electrónico Mapuexpress en línea desde el año 2000; el periódico Azkintuwe que circuló entre 2003-2010; además de la realización de más de 10 documentales donde destacan los colectivos Lulul Mahuida y Ad Kimvn.  En Puelmapu, el territorio mapuche al este de la cordillera, destacan al Centro de Comunicación Mapuce Kona, nacido el año 2000 al alero de la Confederación Mapuche de Neuquén; el portal avkinpivkemapu.com.ar de 2003; radios como FM de la Tierra, Petü Mogeleiñ y AM Wajzugun; además del primer canal de televisión indígena en Argentina: Wall Kintun TV[2]. El proceso de consolidación de estos medios ha llevado a la construcción de diversos espacios de articulación de comunicadores/as quienes han levantado una fuerte demanda por el derecho a la comunicación. Para el referente de Mapuexpress, Alfredo Seguel, este es “un derecho interactivo, dinámico, igualitario y no discriminatorio e impulsado por las necesidades sociales en vez de intereses comerciales o políticos. El ejercicio del derecho a la comunicación debe representar las demandas y aspiraciones de los pueblos con respecto a sus derechos humanos colectivos, como la libre determinación, tierras, territorios, bienes naturales, buen vivir y bienestar social, desarrollo, economía, sociedad, cultura, medio ambiente, etcétera, y poco o nada de esto se ve en Chile. Nuestra visión del derecho a la comunicación se basa en el reconocimiento de la dignidad y los derechos iguales e inalienables de todos los pueblos al interior del estado[3]”. Como señala Seguel, en Chile este derecho amparado en diversos instrumentos internacionales, no aparece ni siquiera en las nuevas legislaciones comunicacionales, como es el caso de la ley N°20.433 del año 2010, que crea los servicios de radiodifusión comunitaria ciudadana. En cambio, en Argentina la experiencia de la Ley 26.522, de Servicios de Comunicación Audiovisual promulgada el 10 de octubre de 2009, consagra en varios puntos el derecho a la comunicación de los pueblos indígenas, así como la promoción de sus valores, idioma e identidad. Establece “una frecuencia de AM, una frecuencia de FM y una frecuencia de televisión para los Pueblos Originarios en las localidades donde cada pueblo esté asentado”[4]. Permite el financiamiento a través de asignaciones del Presupuesto Nacional, venta de publicidad, venta de contenidos de producción propia, donaciones, auspicios o patrocinios y recursos específicos asignados por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas[5]. La sanción de esta ley fue todo un hito debido a que en su redacción participaron diversos espacios de comunicadores/as indígenas -al igual que provenientes de medios comunitarios- quienes consagraron su visión de la comunicación con identidad[6], en la búsqueda para determinar qué es lo mapuche que emerge de la comunicación mapuche. Gerardo Berrocal de AdKimvn, señala que “la comunicación con identidad es un concepto al que le hemos dado forma en distintos encuentros, como en la Red de Comunicadores Mapuche y también lo han discutido los Peñi [hermanos] en Puelmapu. Es un concepto distinto, porque a diferencia de las demás experiencias que puede haber, hay un énfasis en la dimensión espiritual del proceso de comunicación. A diferencia de otros procesos, se fortalece la dimensión espiritual de cada lof [comunidad], creemos que lo que le da identidad al tema comunicacional mapuche es la dimensión espiritual del movimiento político. Sus procesos comunicacionales no se encuentran en los de otros pueblos”. Carlos Catrileo, periodista de la agencia estatal argentina TELAM, plantea la comunicación con identidad “como una forma de fortalecer la identidad de nuestro pueblo, recuperar lo nuestro y a partir de ahí crear una memoria colectiva con nuestra filosofía y cosmovisión, que va a llevar a encontrarnos con nuestra propia identidad, entendiendo que vivimos con otras culturas y estamos atravesados por eso al hacer comunicación, pero teniendo claro de dónde venimos, quienes somos y para dónde queremos que vaya nuestro pueblo. En ese sentido, no somos inocentes, independientes ni somos imparciales, estamos comprometidos con los procesos de nuestro pueblo, en una constante tensión y lucha y desde ahí ejercemos la comunicación con identidad”. La comunicación con identidad mapuche, es decir, la pertinencia cultural del relato mediático, el reflejo de la situación de los distintos lofs, la expresión comunicacional de la política de las organizaciones, la dimensión espiritual de la manera en cómo se comunica, es lo que hace a la comunicación mapuche, y la diferencia de otras pautas de comunicación como la occidental o la de otros pueblos indígenas. El Discurso Público Mapuche Ya sea con los derechos consagrados a nivel estatal o no, los medios de comunicación mapuche surgen como la expresión pública del movimiento, como una manera de amplificar masivamente el discurso público mapuche. Este discurso público mapuche, se da en circunstancias de interculturalidad y es mediatizado, es decir, distintos actores políticos mapuche se apropiaron de nuevas tecnologías de información para poder amplificar su discurso con el doble objetivo de instalar el relato propio y confrontar el discurso oficial. La construcción de medios propios no es un hecho casual. Al discurso del mapuche violento, o del indio flojo, se contrapone un auto relato que disputa los simbolismos creados por el relato hegemónico. Esa disputa con los sentidos hegemónicos se revela al estudiar los discursos producidos por los medios mapuches. Por ejemplo, Guadalupe Fernández y Gonzalo Chaet, describen a la radio Petü Mogeleiñ de El Maiten (Chubut) como una estrategia identitaria mapuche cuyo objetivo central es “construir y actualizar significaciones en torno a lo mapuche que los reconozcan como sujetos actuales, vivos y presentes. Estos sentidos son difundidos desde un medio de comunicación propio y entran en disputa con las significaciones que circulan y son legítimas en el espacio público”[7]. Estos medios ubicados en distintos puntos del territorio y expresados a través de diversos lenguajes comunicacionales, se concretan en un proyecto comunicacional mapuche propio, que Juan Francisco Salazar, ya en 2002 denominaba como una contra esfera pública que “permite dar paso a la creación de un renovado discurso mapuche que desde el ciberespacio ofrece una voz divergente y crítica a la esfera pública tradicional[8]”. Esto ha permitido que el auto relato mapuche pueda emerger y tener un espacio consolidado en los medios de los cuales se han apropiado: aún en una disparidad respecto de los medios hegemónicos, la comunicación propia entra a disputar la significación en torno a lo mapuche. Las tres décadas ininterrumpidas de creación de medios mapuche posibilitaron que esta contra esfera pública dispute espacios de descolonización comunicacional que le permite a este pueblo volver a significarse. Luego de la derrota militar, lo que significaba ser mapuche estaba en manos de Otros. Y si bien hoy sigue existiendo una colonización simbólica y física, está siendo disputada. La construcción de una nueva comunicación mapuche es un proceso que se encastra con otras disputas autonómicas mapuche como las recuperaciones territoriales, la recuperación lingüística y la construcción de una historiografía propia. Esta última persigue también un objetivo confluyente con la comunicación: Los mapuche han vuelto a tomar la palabra a nivel público. Hoy pueden volver a narrarse, a contar su propia historia.   Foto : Manifestación en Santiago de Chile para exigir justicia por el asesinato de Matias Catrileo, enero de 2012. Fotografía de Amelia Orellana.  
NOTAS 1 Las prácticas comunicacionales mapuche tradicionales son descritas por Gerardo Berrocal en  “Una breve revisión de “La Comunicación antes de Colón” en Wallmapu”, dirección URL: http://adkimvn.wordpress.com/2012/10/19/una-breve-revision-de-la-comunicacion-antes-de-colon-en-wallmapu/ (página consultada en septiembre de 2017). 2 Ver: Gutiérrez, Felipe (2014) “We Aukiñ Zugu: Historia de los Medios de Comunicación Mapuche”. Santiago: Quimantú; Yanniello, Florencia (2014) “Descolonizando la Palabra. Los medios de comunicación del Pueblo Mapuche en Puelmapu”. La Plata: La Caracola 3 Pedro Cayuqueo "Los medios masivos contribuyen al adormecimiento de la sociedad", dirección URL: http://www.agenciadenoticias.org/los-medios-masivos-contribuyen-al-adormecimiento-de-la-sociedad (página consultada en septiembre de 2017). 4 Servicios de Comunicación Audiovisual Ley N° 26.522. ARGENTINA.  Artículo 89, Inciso e) (2009) 5 Op cit. Art. 152 6 La aplicación de esta ley está hoy en disputa, debido a los diversos intentos que ha tenido la administración de Mauricio Macri (2015-) por derogarla. Sumado a eso su implementación durante el gobierno de Cristina Fernández fue deficiente, en un marco de fuerte cooptación de los sectores indígenas. 7 Fernández, Guadalupe y Chaet, Gonzalo (2012) “Radio Comunitaria Petü Mogeleiñ, La radio como estrategia identitaria mapuche”. Tesina de Grado para optar el título de Comunicador Social de la Universidad Nacional de Buenos Aires. 8 Salazar, Juan Francisco (2002) “Activismo indígena en América Latina: estrategias para una construcción cultural de las tecnologías de información y comunicación”. Journal of Iberian and Latin American Studies. University of Western Sydney, 43p.abc

Instrumentos modernos de comunicación dentro de los pueblos indígenas

La comunicación indígena, parece indicarnos que se ajusta al tiempo y espacio de cada región. Actualmente muchos son los actores en la exploración de los nuevos y modernos elementos de comunicación audiovisual que van desde iniciativas personales hasta colectivas. Estos últimos, son los componentes fundamentales para que hoy hayan alcanzado un lugar importante en el corazón de los pueblos a lo largo y ancho de América Latina y el Caribe. Una red de comunicadores indígenas como la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI), son un indicador de que hay un interés notable por hacer una comunicación distinta desde los pueblos, donde ahora son protagonistas directos que les permita alcanzar su propio desarrollo. Los primeros tiempos y formas de comunicación indígena Para comprender el funcionamiento de los métodos y formas de comunicación de los pueblos indígenas en general, es necesario remitirnos a las bases y orígenes de cada pueblo. En este capítulo nos acercaremos detenidamente a los procesos y evolución de la comunicación de los pueblos Tseltales y Choles de la selva lacandona, en el estado de Chiapas, México. Las formas de comunicarse de sus antepasados, aparecen pintadas en las escenografías de los filmes de los años 50s. El uso de ramas, marcas o rocas se utilizaban para indicar que alguien pasaba por algún punto de la vereda. Este sistema aún se sigue utilizando hoy día. También están los mecanismos como montarse en la colina y hacer soplar con mucha fuerza una enorme concha de caracol. Para el mismo efecto a falta de estos instrumentos los indígenas se ingeniaron formando con ambas palmas de la mano una cavidad para producir el mismo sonido necesario para comunicarse. Con la presencia de los primeros asentamientos urbanos en las inmediaciones de la selva lacandona, los aborígenes comenzaron a adquirir productos cada vez más complejos, como los aparatos receptores de señales de onda corta y larga que permitiría pronto mejorar sus actuales formas de comunicación, pero que a la postre llevaría al cambio drástico e irreparable de usos y modos que acabarían con las estructuras propias de las comunidades indígenas. A la par con este medio sonoro, también se fue incorporando el gusto por las imágenes y que junto con las ‘Imágenes en movimiento [1]', harían el trío empedernido en la comunicación de los pueblos. De este modo comienzan a aparecer las primeras imágenes personales, familiares e incluso rituales, considerando que solo se dan en espacios muy restringidos por su grado de solemnidad. Sin duda alguna, esta sería el referente de un nuevo y moderno estilo de comunicación de los pueblos que los llevó a descubrir que son sujetos de historia con derechos que la constitución del país, así como tratados internacionales, - como la OIT [2] -, los ampara y protege. Jóvenes entusiastas son los que se acercaron a la innovación y se apropiaron pronto de esta nueva forma de comunicar que las llevaron a explorar y navegar a otras dimensiones. La era de las telecomunicaciones en las comunidades indígenas El papel protagónico fue para un grupo de indígenas que se alzaron en armas contra el estado mexicano, sumidos en la oligarquía y gobernados por un puñado de hombres que fantaseaban con vivir en un país del primer mundo fue lo que provocó un gran revuelo en la comunicación propia. El grupo armado denominado EZLN [3], integrado en su mayoría por los pueblos indígenas, Tseltales, Choles, Tsotsiles y Tojolabales, ellos demandaban en parte el derecho a la información, pero también el acceso y uso del espectroradioeléctrico, puesto que en México la concentran el duopolio televisivo, Televisa y Tv Azteca. De las 468 estaciones de televisión abierta, 256 pertenecen a grupo Televisa y 180 a Tv azteca; es decir, entre estos dos consorcios concentran el 93% de todas las estaciones de televisión abierta del país. El estado mexicano ideó una estrategia de radiodifusoras ‘indígenas’ que terminaría en discurso, en la práctica las cosas no eran nada cercano a lo que pudiera ser realmente una emisora radiofónica operada y manejada por los propios indígenas. En el apartado, ‘Las políticas de comunicación del estado para con los pueblos indígenas’, ampliaremos los mecanismos de operatividad de las descritas radiodifusoras indígenas. La televisión, al igual que la radio y los diversos medios existentes, emitían contenidos ajustados a los intereses del estado, o peor aún, la fuerte presencia de estereotipos que denigra a los pueblos son los que llegan a través de estas frecuencias. En ese sentido, era necesario buscar un mecanismo para encontrar un medio alterno que ayude a entender la realidad de los pueblos y que les permita visibilizar lo que los medios existentes las opacaban. Además de estos medios, que en sí solo proporcionan información, los teléfonos satelitales por su parte llegaron en cierto modo a modernizar la comunicación indígena. En muchos casos nos damos cuenta de que las comunidades se van integrando a los tiempos y espacios que les va exigiendo las grandes innovaciones. Las políticas de comunicación del estado con los pueblos indígenas La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), encargada de la regulación del uso del espectroradioeléctrico en el país, hacen que tramitar una licencia para una concesión sea una labor tortuosa; peor aún en estos tiempos donde el uso de dicha frecuencia se ha vuelto un mecanismo de control y poder. Los que cuentan con licencias son las grandes corporaciones de las telecomunicaciones que han pactado con el sistema existente para gobernar el país. Un ejemplo muy claro de ello es el caso del actual Presidente de la República de México, Enrique Peña Nieto, que a partir de la exorbitante campaña mediática a su imagen por el duopolio televisivo -Televisa y Tv Azteca-, le otorgaron el triunfo desde las campañas electorales. El encabezado de una revista de circulación nacional la cita así un día después de las elecciones presidenciales: "La jornada electoral del domingo 1 de Julio, en lo que respecta a la Presidencia de la República, fue el final casi perfecto del guión que se escribió, en una mezcla de reality show y telenovela, para montar el regreso del PRI al poder, ya no como pretendido ‘representante’ de las masas obreras y campesinas de antes sino de las dos grandes televisoras que imponen sus condiciones en este país y de sus beneficiarios" [4]. Estas dos cadenas televisivas, deshacen a su antojo las leyes de comunicación según sus intereses. Los pueblos indígenas por su parte, no tienen ni la mínima oportunidad de adquirir una concesión a su servicio, en ese sentido la exigencia de practicar una comunicación equilibrada, donde todos tengan las mismas oportunidades de comunicar y comunicarse. Ser parte y tener voz en estos grandes medios de comunicación no es un capricho individual ni colectivo, es un derecho que consagra las leyes del país, así lo refiere el artículo 6 párrafo 2 y 3 de la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos: "Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión". "El estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Para tales efectos, el estado establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de dichos servicios" [5]. Además, la declaración de los derechos de los pueblos indígenas de las Naciones Unidas cita en su artículo 16, párrafos 1 y 2: 1. Los pueblos indígenas tienen derecho a establecer sus propios medios de información en sus propios idiomas y a acceder a todos los demás medios de información no indígenas sin discriminación alguna. 2. Los estados adoptarán medidas eficaces para asegurar que los medios de información públicos reflejen debidamente la diversidad cultural indígena. Los estados, sin perjuicio de la obligación de asegurar plenamente la libertad de expresión, deberán alentar a los medios de comunicación privados a reflejar debidamente la diversidad cultural indígena [6]. De manera ventajosa y tramposa el estado mexicano instruye la instalación de radios Indígenas haciendo cumplir los tratados internacionales y beneficiándose al mismo tiempo de ellas. Desde un centro de operaciones los contenidos pasan por los llamados filtros para llegar a su destinatario maquillado, las cortinillas y propagandas políticas del gobierno llegan de manera directa y autoritaria. Se trata de una radio donde el estado informa y controla, por lo tanto no hay espacio para la voz y sentir de los pueblos. No hay espacio para hablar de represiones diseñadas y planeadas desde el estado. Y aquí, es donde nace la rebeldía y espíritu de hacer una comunicación verdadera; una comunicación propia y esperanzadora, una comunicación distinta a esto que ha invadido mente y corazón de los pueblos indígenas. La comunicación indígena en la práctica Así comienza una larga aventura por los senderos de la comunicación de los pueblos. Se dice aventura porque finalmente eso es lo que ha sido descubrir y hacer que estos extraños aparatos, modernos y sofisticados puedan funcionar como medio propio para comunicarse. Al tomar en cuenta experiencias de otras estaciones de radio indígena, que llevaban algunas hasta 30 años exigiendo un permiso para operar en una frecuencia sin una respuesta favorable, optan finalmente por transmitir sin licencia, sin duda alguna esta lógica toma auge a finales de los ‘90s. La radio se volvió una comunicación propia en el sentido de que aquí se deja oír un real sentir de los pueblos. Aquí, se dejan compartir experiencias comunitarias y propuestas que realmente beneficien a los pueblos. Se denuncian hechos que lastiman la integridad de la comunidad y laceran los derechos de los pueblos. El uso desmedido de frecuencias sin licencia disminuyó de algún modo ante la persecución y desmantelamiento de emisoras por parte del estado mexicano. Quemaron equipos enteros de transmisión de radios comunitarias, reprimieron, persiguieron, encarcelaron y desaparecieron incluso a comunicadores indígenas. Esta última lógica fue aplicada y se sigue aplicando para todo aquel que hace una comunicación sin censura sobre el sistema de política represiva del país. Para el caso de las imágenes en movimiento [7], como describiera Gerylee Polanco Uribe y Camilo Aguilera Toro, también adquirió un lugar muy importante en el corazón de los pueblos indígenas. Quizás no con mayor intensidad como las Radios Comunitarias pero si como el más vistoso, impresionante y caro en este sector. Sin embargo, la pasión que adquirieron algunos videastas indígenas obligaron a que los recursos pasaran a un segundo término. La mayoría de estos realizadores son documentalistas, formato que mejor se acomoda a la situación y realidad de los pueblos que requiere de poco esfuerzo para llevarla a la pantalla. Los contenidos giran en torno a ejes transversales: Derechos humanos, género, Migración, Medio ambiente, Cultura, Educación, por mencionar algunas. Dichas producciones son exhibidas en las comunidades de la región a manera de cine-debate. Uno de los efectos mediáticos de esta muestra itinerante, es establecer un mecanismo de diálogo ante los conflictos sociales que hay en las comunidades. Y aquí es donde el video ha encontrado su verdadera razón de ser que obliga a seguir colaborando por la causa justa y noble paz de los pueblos. Otros escenarios para las producciones son los festivales y muestras de cine nacional e internacional. Justo en estos lugares es donde los videos indígenas toman un referente muy importante y significativo. Realizadores indígenas y colectivos del continente americano se encuentran aglutinados en una red llamada Coordinadora Latinoamericana de Cine y Video de los Pueblos Indígenas (CLACPI) que nació en 1985 con su 1er. Festival en la ciudad de México y de manera irregular se realizaron los siguientes festivales pero a partir del VII festival internacional realizado en Santiago, Chile en el año 2004 se realiza hoy con un intervalo de cada dos años en distintos países de América. Vale mencionar que varios realizadores independientes y colectivos están solicitando formar parte de esta enorme y vigorosa red de comunicadores, única en su estilo y que ha sido acreedor de reconocimientos internacionales como Fray Bartolomé de las Casas 2013, otorgado por La Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y la Casa América de España, por su gran aporte en la protección de los derechos, el respeto a sus valores y la aportación colectiva y constructiva en la comunicación de los pueblos indígenas [8]. La fotografía también merece una mención en este apartado. Al igual que la radio, es práctico en su uso y alcance que tiene. Un buen número de fotógrafos indígenas retratan el acontecer de sus comunidades y la vida propia de los pueblos agregando a estos las ceremonias y por su puesto los constantes despliegues que hacen en las grandes ciudades para manifestarse y denunciar la represiva actitud del estado y reformas constitucionales que destruyen la integridad de la comunidad. Caso particular merece el tratamiento del cine que, aunque tenga un parecido al video es mucho más complejo y costoso. Por lo que, son pocos los realizadores indígenas y colectivos que exploran este medio y que también comienza a sonar como un eco dentro de la comunicación indígena. El sello particular del video indígena, un valor significativo en la comunicación Una de las características ha tomado un significado importante en estos medios de comunicación propia, se aleja a los conceptos ejercidos por las grandes industrias de las telecomunicaciones, tal es el caso de la sensibilidad para hacer un pueblo con razón y corazón. En cada trabajo, se imprime el sentir tanto del realizador como de la comunidad al que va dirigido el material audiovisual, todo porque existe en ambos una necesidad de hacer una comunicación distinta a lo acostumbrado por las grandes corporaciones. Los esfuerzos van enfocados para alcanzar sin pretender otra cosa que el beneficio colectivo de la comunidad como la autodeterminación de los pueblos, el reconocimiento de sus derechos, el respeto a sus espacios y su territorialidad. José Alfredo Jiménez, un comunicador indígena de los altos de Chiapas nos comparte como concibe la comunicación propia: "Con el paso del tiempo, fui discerniendo todo lo bueno y lo malo que me había transmitido la televisión. Aunque no haya seguido en la escuela oficial, aprendí mucho de mi vida cotidiana, de toda esa experiencia de dolor, de despojo y de humillación hacia mi pueblo y mi cultura. Y ante tal situación decidí servir a mi pueblo y organización, siendo un comunicador muy diferente a los reporteros y periodistas, porque la mayoría de ellos hacen su trabajo principalmente por dinero y además tergiversan la información. Yo siento que eso fue uno de los motivos de mi conversión, de mi transformación en comunicador comunitario" [9] Por otra parte, la mayoría de los comunicadores son hombres, pocas mujeres se involucran en el proceso, sin embargo, hay que hacer mención que, junto a estas pocas mujeres comunicadoras que hay, se está trabajando para que más mujeres puedan integrarse. Por último, cabe señalar que hoy con la apropiación de los medios de comunicación los indígenas se vuelven sujetos y protagonistas y no extraños como venía sucediendo hasta hace poco. El extraño puede conocer perfectamente la historia de la comunidad, pero no hay mejor conocedor de la casa que el propio dueño de ella. Sucede lo mismo con el comunicador de la comunidad, donde está obligado/a de seguir trabajando por una comunicación distinta con miras a alcanzar un mundo más justo y digno.   Foto : Mujer grabando banner / Foto por Mariano Estrada  
Notas [1] Llámese así al video compuestas por imágenes, pero en continuo movimiento. [2] Organización Internacional del Trabajo. [3] El Ejercito Zapatista de Liberación Nacional EZLN, se levanta en armas el 1 de enero de 1994 con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre, México, Estados Unidos y Canadá. Entre las trece demandas que se refiere la Sexta Declaración de la Selva Lacandona de junio de 2005 está el derecho a la información. [4] 1er. Párrafo del encabezado del artículo ‘La imposición’, de la revista Proceso en su número 1861, publicada el 2 de Julio de 2012 en la ciudad de México. [5] Artículo 6, Párrafos 2 y 3 de la constitución política de los estados unidos mexicanos. [6] Extraído del libro Instrumentos internacionales de protección. Pag. 127 publicado por ACSUD las segovias. [7] Véase, La imagen en movimiento pag. 41 de Gerylee Polanco Uribe y Camilo Aguilera Toro, en el libro Luchas de representación, prácticas, procesos y sentidos audiovisuales colectivos en el sur-occidente colombiano de programa editorial de la Universidad del Valle. [8] Fuente: www.clacpi.org/clacpi-gana-el-premio-bartolome-de-las-casas-2013-2/ [9] José Alfredo Jimenes 1er, párrafo, subtítulo el viento me empujó a ser comunicador comunitario. Pag. 308, Libro Tejiendo nuestras raíces. Red de artistas comunicadores comunitarios y antropólogos de Chiapas, 2010. Bibliografía consultada Libro colectivo: AK. XLS.XLI.DGMM.RW.JCH.JAJP.FEHC.MEA.PAIB. (2010)Tejiendo nuestras raíces. Red de artistas comunicadores comunitarios y antropólogos de Chiapas.2010 Libro: POLANCO URIBE,Gerylee y AGUILERA TORO, Camilo (2011). Luchas de representación, prácticas, procesos y sentidos audiovisuales colectivos en el sur-occidente colombiano de programa editorial de la Universidad del Valle. Libro colectivo: Plan Nacional Indígena Originario de Comunicación. (2008), El camino de nuestra imagen un proceso de comunicación indígena. Libro colectivo: ACSUD las Segovias. Instrumentos Internacionales de Protección (2009). Pag. 127 Artículos de Revista: RODRIGUEZ CASTAÑEDA, Rafael (02-jul-2012): Artículo La imposición.1er. Párrafo de la revista Proceso, Méx. Periódico la jornada. Tríptico informativo CLACPI. Constitución política de los estados unidos mexicanos Fuentes consultadas en la web: Fuente: http://www.nodo50.org/pchiapas/chiapas/documentos/selva-vi/selva-vi.htm Fuente: www.clacpi.org/clacpi-gana-el-premio-bartolome-de-las-casas-2013-2/abc

Radio Huayacocotla, La Voz Campesina, la Amada que camina con el pueblo

El amado:  Yo te comparo, amada mía, a una yegua uncida al carro del Faraón. ¡Qué hermosas son tus mejillas entre los aros y tu cuello entre los collares! Te haremos pendientes de oro, con incrustaciones de plata. – El cantar de los cantares.   El 15 de agosto de éste 2017 nuestra amada Radio Huayacocotla, la radio del pueblo con su voz campesina de mujer madura, de abuela, cumplió 52 años. La fiesta se adelantó por la fecha al sábado 12. Desde muy temprano, hombres y mujeres de Huayacocotla y de las comunidades cercanas empezaron a llegar a saludar a la Radio Huaya, como se le dice más cariñosamente. Ellos trajeron arreglos de flores, cuadros, tarjetas, globos y su alegría, para hacerle saber a La Amada y a quienes ahí trabajamos, de su cariño, respeto y admiración. El festejo comenzó temprano con tamales y café para recibir a quienes llegaron a saludar. El teléfono tampoco dejó de sonar para hacerle saber a la amada que la querían, que la celebraban y que quieren escucharla muchos, muchos años más. Ya hacia las 8 de la noche, la gente comenzó a llegar al centro deportivo en donde se realizó un baile para seguir la celebración. El baile duró hasta las tres y media de la mañana y más de 2500 personas se dieron cita ahí para mover los pies al ritmo de la música del trío, de la banda y de la cumbia. Hubo cohetes y toritos que alumbraron la noche y que fueron parte de la alegría de todas y todos los que ahí estábamos celebrando juntos la historia de una radio que ha mantenido el compromiso con la gente del pueblo. Bailamos juntos, hombres y mujeres para apapachar a nuestra amada. La Amada comenzó sus emisiones como escuela radiofónica un 15 de agosto de 1965 con el fin de alfabetizar a la gente de la región. El proyecto estaba encabezado por dos religiosas. En 1973 su voz fue aún más clara ya que su prioridad se volvió el acompañamiento a la gente de la comunidad, a los campesinos y campesinas de la región, en sus luchas. Los miembros del equipo de ese entonces ampliaron la visión de la alfabetización, a la de educación popular. En 1990 Fomento Cultural y Educativo, Asociación Civil perteneciente a la Compañía de Jesús toma en sus manos el proyecto de la radio y lo refuerzan con la creación y el acompañamiento concreto a la Unidad de Producción Forestal Adalberto Tejeda. La creciente violencia en la zona, motivó también la ampliación del proyecto con la creación del Comité de Derechos Humanos de la Sierra Norte de Veracruz para ser más fuertes y hacer frente a las injusticias que vivían los pueblos. La Voz Campesina no sólo contó las historias de opresión e injusticia que asolaban a los Otomiés de Texcatepec, en donde los caciques ganaderos fueron despojando a los indígenas de sus tierras para poner extensos potreros y llenarlos de vacas.  No sólo les quitaban la tierra, sino que a muchos los asesinaron... La Voz Campesina y los miembros de lo que sería después el Comité de Derechos Humanos de la Sierra Norte de Veracruz, acompañaron al pueblo Otomí en su lucha, la cual concluyó con la expulsión de los caciques y la recuperación de 5 mil hectáreas de tierras que les fueron devueltos a sus dueños originales. Así pues, desde sus inicios, La Amada ha estado cercana al pueblo de abajo y se ha convertido en un espacio único para los pueblos indígenas tan olvidados y violentados por el gobierno de México. Radio Huaya ha permitido que la voz de esos pueblos de la región (Otomíes, Tepehuas, Nahuas) sea escuchada. Por eso molesta tanto a los poderosos, al gobierno que por supuesto no quiere escucharlos.   “Sin dar explicación alguna de a qué fallas se referían, tres meses después nos dijeron que ya podíamos abrir la radio” – Alfredo Zepeda   Esta opción, la de dar voz a los sin voz ha generado que a La Amada la acosen constantemente los gobiernos, tanto el gobierno del Estado, como del Federal, ambos temerosos de que los pueblos se eduquen, se organicen, se concienticen. Por eso han querido silenciar a la Radio Huaya en varias ocasiones. Uno de los momentos más tensos fue después del Levantamiento Zapatista en 1994 cuando el gobierno llenó de militares las sierras del país, sobre todo las zonas indígenas. En ese entonces argumentando deficiencias técnicas, el gobierno cerró la radio durante tres meses de marzo a mayo de 1995 nos cuenta Alfredo Zepeda, director del Proyecto y quien ha estado en éste por más de 30 años. Añade: “Sin dar explicación alguna de a qué fallas se referían, tres meses después nos dijeron que ya podíamos abrir la radio” En el año 2005, Radio Huayacocotla recibió de parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el permiso para transmitir en FM ese año, finalmente la Secretaría de Comunicaciones y Transportes le otorgó el permiso para transmitir en el 105.5 de FM bajo las siglas XHFCE “La Voz de los Campesinos”. Actualmente La Amada cuenta con 10 mil watts de potencia y suena desde la cumbre del cerro de Viborillas a toda la zona norte de Veracruz y a comunidades de Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí, Querétaro y el sur de Tamaulipas. El recuerdo más lejano que tengo de La Voz Campesina es una canción que sonaba en el “Noticiero del Campo” y que más o menos decía así: “La plaga, la plaga, me quería ganar, comiéndose la milpa de mi comunidad. Le llamé a Chonito, le llamé a Don Juan y de la pobre plaga ya no quedo nada”. Actualmente el noticiero se llama: “Palabra al Aire” pero sigue teniendo como noticias principales, aquéllas que surgen de la vida de los pueblos de la región y del contacto directo de la Radio con las organizaciones de las comunidades. A través de la radio también se fortalece, difunde y promueven las costumbres de la comunidad: las danzas, los cuentos y leyendas; los trabajos comunitarios como el de las parteras, quienes han sido atacadas por el sistema de salud de nuestro país ya que son constantemente amenazadas por su labor. De igual manera la radio mantiene en contacto a la comunidad a través de la sección de Avisos y Comunicados, en donde se reportan los animales perdidos, el trabajo comunitario o faena, las jornadas de salud, los fallecimientos de la zona, las fiestas de las comunidades, etc. facilitando así el intercambio de información en zonas donde no hay acceso al teléfono.   La décima en la Huasteca es elegancia rimada de sílaba encadenada que enjuaga al alma reseca en Tlachi, en Huaya y en Texca en donde el pueblo camina toda la sierra ilumina la radio de un pueblo en lucha que en la Huasteca se escucha y suena La Voz Campesina – Carlos Hernández Dávila   Para La Amada es vital tener un abanico de lenguas en su voz, porque entiende lo que el pueblo dice, porque ella es del pueblo. De ahí que hable otomí, tepehua, náhuatl y español. Y como es de colores como los pueblos así es la música que se contempla en la programación, por lo que en ésta hay música de trío y banda características de la región, así como las danzas de los pueblos y que corresponden a diversos rituales como la ofrenda al agua, al cerro, al elote. Hay sones de danza que también son más referentes a las fiestas, como sones para carnaval, bodas o días de muertos; Así nos lo contó Inocencio Flores Mina, el locutor tepehua de la radio. Y la radio es tan comunitaria que suena en donde esté su gente, por más lejos que sea internet se ha puesto al servicio del pueblo, ya que ha servido para acompañar al pueblo migrante que, de estas tierras, se ha ido a lugares como Nueva York. A través de éste, las familias comparten no sólo los saludos, sino también las historias de los que se fueron y de los que se quedaron y la ausencia se hace más ligera. La Amada pues, aunque suene lejos y cada vez su voz sea más fuerte, no deja su lado comunitario ni su compromiso con los de abajo. Consciente que asumir este servicio, la hace blanco como a las otras radios comunitarias del país, de los ataques de los poderosos que son cada vez más constantes en un país sacudido por la violencia. Sin embargo, siendo abuela y sabia, sabe que callar no sirve de nada y que en estos tiempos su voz es más necesaria que nunca. Ella sabe también que lo aprendido y vivido estos años, la han hecho más fuerte y que el pueblo la quiere y la respeta. Ella se sabe Amada.   Foto : Celebración frente a Radio Huayacocotla. Fotografía de Radio Huaya.abc

Editatona : edito, luego existo

Miles de personas de manera desinteresada se encargan de escribir, ampliar, corregir y mejorar millones de artículos de la enciclopedia libre. Pero en su mayoría son hombres. Las últimas cifras al respecto, hechas en 2012, no sólo son desalentadoras sino intolerables en una sociedad que busca la equidad: las mujeres ocupamos solamente el 10% de participación en la edición de Wikipedia. Estamos hablando que de cada 10 wikipedistas, sólo una es mujer. Y ¿por qué debería preocuparnos? Imagina que de todas las biografías que existen en Wikipedia en español, solamente el 16% corresponden a mujeres, que muchos de los artículos tienen sesgos machistas y sexistas (si leemos sobre mujeres por lo general encontraremos una relación familiar o sentimental con un hombre, conoceremos estado civil, si es madre, además de talla y medidas, etc.), y, lo más importante: que ante estas cifras, es claro que en la principal referencia en internet falta la visión de quienes somos la mitad de la población en el planeta. Pero ¿por qué hay pocas mujeres editando Wikipedia? Entre las razones que hemos encontrado es que, al ser un proyecto voluntario, depende del tiempo libre, algo que las mujeres no tenemos: vivimos en un mundo con roles de género impuestos en los cuales las mujeres tienen un trabajo remunerado o escolar y el trabajo de cuidados: atender casa, hijos, hijas, cuando se concluye la jornada invertimos el tiempo para consumir contenido en internet, no para generarlo. Otra razón es la relación entre el uso de las tecnologías de la comunicación y la información. Al ser también un entorno en su mayoría determinado por las opiniones, las ideas e hipótesis de hombres, algunas mujeres tenemos poca confianza en los temas de tecnología, no han sido cotidianas en nuestra vida y nos han repetido que no somos aptas para ella. No es casual que las cifras relacionadas al ingreso de mujeres al estudio de ingenierías y licenciaturas relacionadas a los sistemas computacionales sean muy semejantes a la presencia femenina en Wikipedia. En México, un 80% de las personas que entran a estudiar una ingeniería son hombres y, en Argentina, una encuesta muestra que las adolescentes saben que los temas de cómputo están fuertemente orientados a los chicos. La organización estadounidense “Girls Who Code” muestra que lejos que mejore, la situación se agrava. En 1984, 37% de las graduadas en Estados Unidas en Ciencias de la Computación eran mujeres, y en la actualidad ronda solo el 18%. Es claro que una chica que desee relacionarse de algún modo al entorno de internet, se enfrentará a un mundo, igualmente, de hombres. Con todo lo que eso significa. Y por último, pero no menos importante, es la confianza en nosotras mismas. En un mundo que tiene delimitadas las profesiones de hombres y de mujeres, en el que el lenguaje invisibiliza, en el que la ciencia y la tecnología se construye de nombres masculinos, en el “estudia algo de mujeres”, es que llegamos a proyectos digitales -no sólo Wikipedi- con una actitud defensiva sobre lo que representará nuestro trabajo como mujeres. Si así se nos trata en la vida real, con lo que aportamos, ¿cómo nos irá en Wikipedia, donde el mensaje de bienvenida que recibimos por nuestras acciones, seguro provendrá de un hombre? Este último punto es el más importante, ya que día con día nos enfrentamos a que nuestras opiniones no sean escuchadas, sino ignoradas y subestimadas. Cuando llegamos a Wikipedia, es altamente probable que nuestras colaboraciones sean sujetas a escrutinio adicional, y en caso de que se tenga que discutir, muchas mujeres nos desanimamos a iniciar y sostener una discusión, enfrentando a otros hombres que tienen miles de ediciones y artículos creados en el proyecto. Editatonas en México En noviembre de 2014 algunas wikipedistas mujeres del capítulo Wikimedia México, pensamos de qué manera podríamos cambiar la realidad, combatiendo algunos de los puntos anteriormente descritos. Pensamos en un evento exclusivo para mujeres, donde nos enseñáramos y compartiéramos el conocimiento sobre Wikipedia sólo entre nosotras, conversáramos sobre nuestras carencias ante ese contexto, pero también las resolviéramos uniendo nuestras fortalezas, y pensar en tópicos específicos que los eventos globales de Wikimedia organizados por hombres simplemente no consideran. En el mundo las mujeres tenemos delegadas por defecto las tareas de cuidado de hijos, hijas e incluso hasta sobrinas, abuelos, primos y primas. ¿Qué pasaba con aquellas colegas que deseaban ir a editar, pero no pueden porque tienen que cuidar a sus hijos e hijas? Pensamos entonces en contar con guardería. ¿Qué temas nos interesan como mujeres, fuera de las agendas de temas determinadas por hombres? Nos pusimos a preguntarnos unas a otras, sin vergüenza o miedo de recibir burlas por no saber tal o cual cosa. Conversamos con compañeras de SocialTIC, comenzó a tomar forma, incorporamos temática de tecnología para algunos talleres; invitamos a Ímpetu y con ellas agregamos el componente feminista: aprendimos sobre la discriminación positiva y encontramos argumentos para dar a una comunidad desconcertada y un poco molesta, fueron llegando después más organizaciones: Luchadoras, Mujeres Construyendo, Sandía Digital y entre todas formamos: Editatona. Algunas compañeras que han construido en este proyecto están presentes, otras no del todo. La primera editatona se realizó en enero de 2015, con una convocatoria que excedió nuestra expectativa: tuvimos 84 mujeres registradas en un espacio, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir donde cabíamos 30 metimos casi 40 y ahí apretadas editamos sobre feminismos. Las editatonas están determinadas en sostener -en estos más de dos años- un proceso construido de cero a cien por mujeres. Desde cómo organizar un evento, cómo conseguir bibliografía, cómo trabajar en equipo, resolver dudas que no sólo son de Wikipedia, hasta cómo es necesaria la terquedad para lograr un proyecto. ¿Terquedad? Sí, desde el inicio sabíamos que no sería fácil cosas tan simples como cambiar el nombre de Editatón (maratón de edición de Wikipedia, eventos que se hacen en todo el mundo) y feminizarlo porque creímos (y lo comprobamos) que de esta manera nos lo apropiaríamos y sería evidente que nuestros eventos serían sólo para mujeres. Explicar esto a la comunidad fue muy difícil, porque el término editatón apenas estaba en ascenso. No nos importó, decidimos que lo haríamos con apoyo de la comunidad o sin él. “Edito, luego existo” es nuestro lema y teníamos que ser consecuentes, también lo demostramos al no ceder en hacer el espacio mixto. Tuvimos muchas críticas por no permitir la entrada a hombres: que si éramos excluyentes, que estábamos discriminando, la respuesta fue contundente: la mayoría de los eventos en Wikipedia son mixtos “¿quieres editar? acude a los otros 30 eventos donde no hay restricción” “pero ¿quieres editar sobre feminismos? ¡Hazlo a distancia!”. Después hubo problemas “técnicos”: son pocas las categorías de Wikipedia definidas para mujeres –por ejemplo, si eres física, estarás en la categoría de físicos-, generalmente hay menos bibliografía sobre mujeres: si editas sobre algún delantero de futbol encontrarás muchísimas notas de periódicos, entrevistas, documentales, etc., pero si lo quieres hacer de alguna delantera de fútbol, el porcentaje será mínimo: una que otra nota y ya; esto complica mucho la edición, ya que las reglas de Wikipedia te piden que asegures la relevancia enciclopédica y la mejor manera de hacerlo es con referencias de fuentes fiables. Aprendimos que también tenemos que generar fuentes, que si no encontramos reseñas sobre alguna exposición de alguna artista tendríamos que buscar que se hiciera. Desde esa primera experiencia han venido muchas más, con problemáticas nuevas pero con soluciones reales, a veces improvisadas, a veces muy discutidas. Pero también nos motiva el proponer un modelo de reducción de brecha de género en Wikipedia nacido y crecido íntegramente desde Latinoamérica. Leímos muchos materiales y recibimos consejos de otras compañeras que, para bien o para mal, viven situaciones más privilegiadas. Pero no se adaptaban del todo a lo que vivimos. Editatona se desarrolla enfrentando situaciones que no están determinadas por las maneras que, incluso, reciben más atención el público internacional por ocurrir en Estados Unidos o en Europa. La mayor enseñanza de Editatona es saber que podemos hacerlo, que la valentía, como lo indica el quinto pilar de Wikipedia, es indispensable, que los espacios separatistas de mujeres son seguros, confiables y amigables; y que buenas ideas traspasan fronteras ya que se han realizado más de 30 editatonas en distintas ciudades: Aguascalientes, CDMX y Chihuahua, en México; y en Argentina, Brasil, Costa Rica, Ecuador, España, Guatemala, Nicaragua y Uruguay. En Editatona no tenemos respuesta a toda la problemática en espacios digitales, de acoso, de pocas mujeres creando contenido, etc. es sólo una propuesta que esperamos crezca y se consolide. Tenemos un problema al cual confrontamos juntas y decididas, si quieres unirte ¡escríbenos! editatona@wikimedia.mx, twitter.com/editatona o facebook.com/Editatona/   Foto: Marcha « Vivas nos queremos » contra las violencias machistas en México, abril 2016. Fotografía de Luchadoras.org.   Este texto fue publicado originalmente en el sitio web de GenderIT : https://www.genderit.org/es/feminist-talk/edici%C3%B3n-especial-editatona-edito-luego-existoabc

Desde las ondas, defendiendo el territorio en Honduras y Guatemala

La fría bruma cubre la montaña con la tibia luz del amanecer, y a lo lejos suena un viejo transistor que entre sonidos de marimba dice "Buenos días comunidad de Chamtaqá, aquí iniciando transmisión desde la Radio Kamolbé 93.1". Pocas horas después, cerca del mar entre palmeras y la humedad que anuncia el bochorno diurno, a ritmo de bachata se escucha "Buiti Binafi, ya estamos acá de vuelta". Es la radio comunitaria Waruguma, de Trujillo. Una está en Guatemala y la otra en Honduras. Y a primera vista quizás pareciera que no tienen nada en común. Sin embargo, ambas forman parte de la Red Mesoamericana de Radios Comunitarias, Indígenas, Garífunas y Feministas, creada en el 2009. Trabajando en Red y apoyo mutuo La Red Mesoamericana es una red estratégica de alianzas orgánicas que reúne varias radios comunitarias y que nace con la misión de fortalecer las luchas de las organizaciones sociales y los pueblos de la región. Actualmente, la conforman 20 radios comunitarias acompañadas por 9 organizaciones de base en defensa del territorio y los DDHH. El mantenimiento de las radios al aire requiere de un gran esfuerzo y determinación, pues estás son autosostenibles y se conforman gracias al trabajo voluntario y el compromiso social de la comunidad y las personas que participan cotidianamente. El principal objetivo de la Red Mesoamericana es sumar esfuerzos de los proyectos de comunicación de organizaciones que comparten visiones de lucha más allá de las fronteras culturales, religiosas y étnicas. Y así, establecerse como una red activa y operativa, con capacidad de articulación y respuesta conjunta en un espacio de apoyo mutuo y hermandad. ¿De qué contexto hablamos? Esto no es casual sino causal, pues echando un pequeño vistazo a la situación de DDHH en relación a la libertad de expresión en la región, encontramos algunos datos preocupantes: En Guatemala, los medios impresos están controlados en su mayoría por el grupo familiar Marroquín, además de ser dueño de Emisoras Unidas con 41 frecuencias. Y aunque la propiedad de la radio está más dispersa: alrededor de 550 frecuencias donde el 55% está bajo el control de nueve conglomerados empresariales, es significativo que más de la mitad de las frecuencias están en posesión de los mismos dueños de la prensa y televisión. Además, dichas frecuencias se obtienen por subasta, por lo que resulta casi imposible el acceso en igualdad de oportunidades entre medios comunitarios y grandes empresas de comunicación. En Honduras, un total de 69 periodistas y comunicadores sociales han perdido la vida desde el año 2001 hasta la fecha, según estadísticas de la oficina del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH), y sólo ha habido 6 sentencias, por lo que el 91% de los casos siguen en la impunidad. Ante estos síntomas (podríamos encontrar muchos más), y realizando un monitoreo de los medios comerciales (medios oligarcas que responden a unos intereses económicos muy concretos y se encuentran en manos de muy pocos) vemos como sus mensajes criminalizan los movimientos sociales, ridiculizan y folklorizan la espiritualidad y cultura, fomentan la migración y el sexismo y promueven los proyectos extractivistas y de despojo en pro del "desarrollo". Todos esos mensajes son desechos de información que se lanzan a las comunidades. Al igual que si fuera un basurero donde se amontonan los desperdicios sin control, y en este caso sin consulta ni aviso a las propias comunidades. Por ello, las comunidades han dicho basta a la contaminación de su tierra y territorio por parte de mega proyectos y los medios comerciales. Es ahí donde surge la necesidad de crear medios propios, con identidad propia, donde la apropiación de la tecnología es un proceso en sí por el cual se construyen los medios comunitarios, que como el nombre indica, son de la comunidad creados por la fuerza del tejido social que los mueve e impulsa. En este sentido, es necesario entender TERRITORIO como algo más completo, más allá de la tierra, si no también, cuerpo, identidad, cultura, radioespectro, etc.… Y así la primera línea de defensa del territorio es LA PALABRA. Por ello, la radio es usada por los y las comunicadoras comunitarias como una herramienta para amplificar su palabra y sus derechos como comunidades, su ser y sentir particular y propio, en defensa del territorio. ¿Y qué está ocurriendo con las radios comunitarias? Así ocurre con la radio Waruguma, en Trujillo, organizada en La Red de Radios Comunitarias Garífunas. En el 2008 la comunidad de Guadalupe, en la bahía de Trujillo en la costa norte hondureña, interpuso una demanda en contra del canadiense Randy Jorgensen, conocido como el Rey del Porno, por las compras ilegales de tierras en esa comunidad, pues el plan es abrir paso al puerto de cruceros Banana Coast hasta el proyecto Alta Vista, un mega complejo turístico en tierras comunitarias. Desde las radios comunitarias, y con el apoyo de la Organización Fraternal Negra de Honduras (OFRANEH) se ha realizado un trabajo de organización y concientización de la sociedad, lo que le ha supuesto varios atentados y amenazas a líderes comunitarios y comunicadores. El pasado 18 de mayo el compañero César Geovany Bernárdez, comunicador comunitario y miembro de la Coordinación General de la OFRANEH, fue detenido acusado de usurpar un terreno que se encuentra dentro del título comunitario otorgado a la comunidad de Guadalupe. Aunque el juez ordenó su puesta en libertad, el defensor de derechos humanos fue sometido a medidas sustitutivas. El último suceso data del 26 de julio de este mismo año, cuando la Radio Comunitaria Waruguma, recibió la Resolución OD 034-17, emitida por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), donde se la señala como “REBELDE” a la radio comunitaria. Según el Convenio 169 de la OIT sobre derechos indígenas, entre otros convenios internacionales que Honduras ha ratificado, los pueblos originarios tienen derecho a propios medios. Al otro lado de la frontera, el 20 de marzo del 2017, se llevó a cabo la “Marcha por la dignidad” donde participaron las comunidades q’eqhi’es de Alta Verapaz, convocadas para exigir a las autoridades judiciales que resuelvan de forma definitiva el amparo donde se reconozca el derecho a la consulta a la comunidad de Santa María Cahabón. En este municipio, existe una fuerte oposición a los proyectos hidroeléctricos Oxec I y Oxec II, pues la construcción de estos supondría un deterioro al ecosistema de la zona, así como la destrucción de lugares sagrados para las comunidades q’eqhi’es. Por su parte, la Radio Kamolbé, perteneciente a la Unión Verapacense de Organizaciones Campesinas (UVOC) ha estado realizando una campaña de información y sensibilización de la población a través de las ondas, creando junto con los y las comunicadoras comunitarias de la Red Mesoamericana una radio revista sobre el tema[1]. El pasado sábado 29 de julio en las aldeas y comunidades de Santa María Cahabón, las familias q’eqchi’ de 196 comunidades se reunieron para resaltar la importancia de retomar la consulta de buena fe, para el 27 de agosto de este año, haciendo una invitación a que organizaciones, colectivos, observadores y periodistas, aseguren un ambiente sin hostilidad y en armonía para ese día, además de velar por el cumplimiento del debido proceso. Estos son sólo algunos de los ejemplos de cómo la radio comunitaria está siendo una compañera de lucha para las organizaciones de base y comunidades en defensa los DDHH y el territorio. Desde los distintos proyectos de comunicación, y desde la Red Mesoamericana de Radios Comunitarias, Indígenas, Garífunas y Feministas se practica a diario el derecho a la libertad de expresión, usando la palabra, nuestra primera línea de defensa ante la opresión y una herramienta fundamental para el ejercicio del derecho a la información.   Foto: COMPPA  
Notas 1 Red Mesoamericana de Radios Comunitarias, Indígenas, Garífunas y Feministas de Honduras y Guatemala “¡Escucha y Aprende! Hidroeléctricas”, www.radioscomunitarias.info (página consultada en agosto 2017). Bibliografía Página de la Red Mesoamericana de Radios Comunitarias, Indígenas, Garífunas y Feministas de Honduras y Guatemala: www.radioscomunitarias.info Comunicadorxs Populares Por la Autonomía (COMPPA). Escuelita de Comunicación Popular de los Pueblos, 2010, en línea: https://www.comppa.org/materiales-didacticos-comppa/ (página consultada en agosto 2017). Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes (1989, 27 de junio). Entrada en vigor: 5 de septiembre de 1991. Clases de periodismo (2017).Honduras: 69 periodistas asesinados desde 2001 y una impunidad que indigna”, 2 de mayo 2017, en línea: http://www.clasesdeperiodismo.com/2017/05/02/honduras-69-periodistas-asesinados-desde-2001-y-una-impunidad-que-indigna/ (página consultada en agosto 2017). Hernández, Rosalina (2017). “En defensa de la determinación”, CIMAC, 21 febrero 2017, en línea: http://www.cimacnoticias.com.mx/?q=etiqueta/guatemala&page=2 (página consultada en agosto 2017). Morales, Rony (2017). Consulta comunitaria de buena fe, vital para la vida del río Cahabón”, Prensa Comunitaria, 29 julio 2017, en línea: http://www.prensacomunitaria.org/consulta-comunitaria-de-buena-fe-vital-para-la-vida-del-rio-cahabon/ (página consultada en agosto 2017). OFRANEH, (2017). “Amenazan con clausurar la Radio Comunitaria Garífuna Waruguma en Trujillo”, 26 de julio 2017, en línea: https://ofraneh.wordpress.com/2017/07/26/amenazan-con-clausurar-la-radio-comunitaria-garifuna-waruguma-en-trujillo/ (página consultada en agosto 2017).abc